¿Qué edad abarca la psicología infantil?

¿Qué edad abarca la psicología infantil?

La psicología infantil es aquella que aborda los tratamientos psicológicos de niños y adolescentes en edad de desarrollo, normalmente ubicados entre los seis y los doce años. La psicología sigue siendo un tema tabú en nuestra sociedad y en muchas ocasiones vemos como la figura del psicólogo sigue estando alejada de un encuentro normal que sirva como tratamiento para la tan importante salud mental.

Sin embargo, es cierto que con el paso del tiempo esta situación está avanzando y podemos ver como son cada vez más las personas que han normalizado la situación de acudir al psicólogo. Es posible también que pensemos que los niños, por estar en una edad aún de crecimiento, no cuenten en su día a día con problemas mentales o psicológicos serios, pero la realidad es que muchas situaciones que puedan vivir en casa, en el colegio o en su día a día, pueden estar haciendo que no sean del todo felices.

Motivos para acudir al psicólogo infantil

Los niños o adolescentes suelen encontrar el foco de sus problemas en el lugar en el que más tiempo pasan, normalmente su casa o el colegio. Más allá de eso, hay situaciones específicas que, si no se tratan a tiempo, pueden dejarles una importante marca en su etapa de desarrollo que condicione la persona que llegarán a ser en el futuro.

Es probable que notes algún cambio en su forma de actuar, puede que se vuelvan más tímidos de repente, que comiencen a orinarse en la cama o que sus notas y calificaciones escolares bajen de golpe.

Todo ello puede estar supeditado por algún cambio en su vida que desde el psicólogo se puede tratar, ya sea problemas o discusiones que ve en casa, algún distanciamiento con sus amigos en el colegio o incluso notar que sus familiares están más tristes de lo normal puede afectar en su forma de actuar. Problemas de sueño o dificultades en el aprendizaje también pueden ser síntomas de que necesite algún tipo de ayuda para poder subsanar estas situaciones.

La psicología infantil desde Promentium 

En nuestro centro Promentium, contamos con un gran equipo multidisciplinar preparado para atender todos las necesidades psicológicas o psiquiátricas que necesites, para ti o para tus familiares o amigos en edad de crecimiento. Ofrecemos servicios en Murcia y de forma online. Llámanos y pregúntanos tus dudas y estaremos encantados de ayudarte.

¿Cuándo acudir a un psiquiatra con un adolescente?

¿Cuándo acudir a un psiquiatra con un adolescente?

Los problemas mentales siguen siendo un tema tabú en muchos hogares y a diferencia de lo que mucha gente piensa, son un problema que debe ser tratado con la importancia que merece.

Son múltiples las situaciones en las que un adolescente puede dejar de sentirse bien consigo mismo o empezar a experimentar cambios físicos y mentales que le alejen del bienestar, por lo que la ayuda psiquiátrica podría ser uno de sus principales apoyos para salir de esas situaciones. A medida que vamos creciendo, nos vemos obligados a tomar más decisiones importantes en nuestra vida, decisiones que no todo el mundo está preparado para afrontar sin ayuda.

Es importante, además, conocer los motivos o actuaciones que podrían hacerte pensar que un adolescente necesita la intervención de un profesional teniendo en cuenta para ello ciertos factores entre los que destacan: la frecuencia con la que se producen sus comportamientos, la duración de su respuesta, la discapacidad que esto le provoca en sus actividades cotidianas o la proporcionalidad que tiene la respuesta en relación con el estímulo que la provoca.

¿Qué problemas requieren la intervención de un psiquiatra?

Son varios los motivos que pueden necesitar de la atención de un psiquiatra, entre ellos destacan: los trastornos por déficit de atención e hiperactividad, la depresión, la esquizofrenia, los trastornos generalizados del desarrollo, las fobias, la anorexia, la bulimia, la adicción a los videojuegos, los problemas de ansiedad, los ataques de pánico o la aparición de ideas obsesivas muy repetidas en el tiempo, entre otros.

Sin embargo, pese a que la lista es larga, la ayuda de un profesional puede ayudarte a sacar a alguien de una situación tan dura como las mencionadas anteriormente, siempre desde un trato cercano y empático que puede darle la vuelta a esta dinámica negativa.

La psiquiatría desde Promentium

Los trastornos psiquiátricos tienen la misma consideración que otras enfermedades médicas, aunque no siempre se localizan de una forma tan clara como en otras patologías. Desde Promentium tenemos evidencia científica de que distintos factores se mezclan en proporción variable en la génesis de las distintas enfermedades o trastornos psiquiátricos por lo que estamos preparados para afrontar cualquier ámbito psiquiátrico que necesites.

Nuestros psiquiatras intentan proporcionar alivio al sufrimiento de las personas con trastornos mentales mediante diversos medios terapéuticos, sobre todo con tratamientos psicofarmacológicos que sólo pueden prescribirse por un médico.

En Promentium somos un equipo multidisciplinar, donde ofrecemos servicio de psiquiatría en Murcia y online. Llámanos y pregúntanos tus dudas y estaremos encantados de ayudarte.

Terapias de parejas: Diferencias entre una Terapia Cognitivo Conductual o una Focalizada en las Emociones

Terapias de parejas: Diferencias entre una Terapia Cognitivo Conductual o una Focalizada en las Emociones

Diferencias entre una Terapia Cognitivo Conductual o una Focalizada en las Emociones

La terapia de pareja cognitivo conductual es la terapia que se centra principalmente en el análisis en detalle de los conflictos que tiene la pareja diariamente. En este caso, se trata del modelo más extendido y de mayor respaldo científico a la hora de ayudar a parejas a la resolución de sus problemas.

La terapia focalizada en las emociones en cambio se centra en que las emociones tienen un potencial innato para adaptarse que puede ayudar a los pacientes a cambiar un estado emocional problemático.

La terapia focalizada en las emociones constituye un enfoque más humano y sensible a las inquietudes que una persona pueda llegar a tener. La terapia cognitiva se diferencia en que está se centra en los pensamientos y creencias,  focalizado en las emociones estudiando el procesamiento emocional de distintas situaciones, observando a la emoción como una respuesta de adaptación a las circunstancias del medio.

Beneficios de la Terapia Cognitivo Conductual y la Focalizada en las Emociones

Entre los beneficios de la terapia cognitivo conductual podemos destacar los siguientes:

  • Promueve la mediación de los conflictos de la pareja fortaleciéndose

  • Fomenta el equilibrio en la relación

  • Mejora la comunicación y la calidad de la pareja

  • Te entrena para la vida, con el aprendizaje de nuevas habilidades para resolver los problemas y que no vuelvan a aparecer.

  • Trabaja la dependencia emocional de la pareja.

Por otro lado, en relación a los beneficios de la terapia focalizada en las emociones

podemos destacar:

  • Te sientes aliviado al enfrentarte a aquellos problemas que te causaban dolor, superándose y hablando de forma abierta acerca de tu experiencia consiguiendo una liberación de la carga emocional.

  • Encuentras la manera de manejar tus conflictos enseñándote a solucionar los problemas adecuadamente.

  • Aprendes a vivir en equilibrio contigo mismo y con los que te rodean, ya que este tipo de terapias te permite conocerte mejor lo que resulta fundamental y beneficioso para relacionarte con los demás y contigo mismo.

La vida en pareja resulta difícil en ocasiones y es uno de los principales pilares sobre los que se sostiene nuestra vida, a la vez que produce uno de los mayores factores de bienestar y equilibrio. De forma general la pareja implica compromiso, confianza y sobre todo implica tener ciertas expectativas de futuro por lo que depende de un hilo el cómo transcurra nuestra relación produciéndose un desequilibrio en nuestro bienestar tanto físico como psicológico.

Promentium – Expertos en terapias de pareja

En Promentium, contamos con los mejores profesionales en terapias de pareja apostando por la profesionalidad y centrados en las personas aportando valor desde el paciente al profesional mejorando la vida de nuestros pacientes.

Optimizar el estudio: organizarse es la clave

Optimizar el estudio: organizarse es la clave

 


Organización

  • Tener en cuenta
  • Priorizar
  • Fechar

 

Tener en cuenta

Para una adecuada organización debemos por tener en cuenta, no solo las tareas, también el tiempo del que disponemos y los días que en realidad no son de utilidad (cumpleaños, eventos, días de descanso, posibles malestares: menstruación, cita con dentista, resacas, etc.)

Priorizar

No perdamos el tiempo escogiendo el orden sin pensar. Debemos optimizar nuestros esfuerzos de modo que, si hay un imprevisto, lo más urgente ya esté hecho. Esta tabla puede servir de guía:

#1: Lo más urgente e importante se hace lo primero. Lo que más nota aporte, lo indispensable para aprobar: trabajos, exposiciones, exámenes…

#2: Lo que es urgente pero no importante, se puede hacer en segundo lugar. ¿Por qué? Porque corre prisa, pero no pasa nada si no llevas hechos los deberes, pero puedes tener problemas si no entregas un trabajo.

#3 Lo que es importante pero no urgente, hay que tenerlo muy en cuenta. Debemos decidir cuando hacerlo y ocuparnos de ello cuanto antes para que no nos pille el toro. Como es importante, tiene prioridad, pero no tanto como lo urgente, ya que la deadline está más próxima. Por tanto, si es posible se hará cuanto antes, si no se decidirá cuándo ponerse a ello.

#4 Lo que no es ni importante ni urgente, sin duda debe hacerse, pero es lo más prescindible. Si te ves apurado, esto es lo que se aparta para otro día.

¡A tener en cuenta!

  • Puede que dentro de lo urgente (#1 o #2) haya tareas #4, por ejemplo: dentro de una exposición, debemos tener la información, memorizar el discurso y preparar el PowerPoint. Es necesario que esto esté hecho ya que es prioridad 1, pero no tiene porqué tener efectos y estar bonito… Si hay otras cosas prioritarias nivel 1, es mejor tenerlo todo acabado, dejando los arreglos y detalles para cuando lo urgente esté acabado. Si nos dormimos en los laureles escogiendo las mejores ilustraciones, puede que no nos dé tiempo a memorizar el texto como es debido o incluso acabar la presentación.
  • Dentro de lo #2, ya que no son cosas importantes, seguro que encontramos cosas que delegar. En los estudios es menos común, pero también encontramos cosas urgentes sin tanta importancia: como imprimir el trabajo, escoger la portada, comprar materiales… Podemos pedir ayuda a alguien que nos ahorre un tiempo muy valioso, pero asegúrate de que sea una persona de confianza, o que tengas el tiempo necesario para hacerlo por ti mismo si la ayuda falla.
  • Ten en cuenta el tiempo necesario para cada tarea, puedes dejar para mañana unos deberes, ya que se hacen en 30 minutos, pero no puedes apurar si se trata de un trabajo entero. Para eso van los siguientes consejos.

 

Fechar

Es muy fácil caer en la procrastinación y postergar las tareas, pero a veces nos fijamos demasiado en la fecha y poco en el grueso de la tarea. Me explico:

  • Si tengo un ejercicio de cálculo y lo suelo resolver en 20 minutos, seguro que lo puedo dejar para el día antes.
  • Si tengo que entregar una redacción, que me suele llevar un par de horas, puede que lo deje para el día de antes, pero ¿Cuánto tiempo me sobraría para otras tareas urgentes? ¿quiero arriesgarme cuando tengo el tiempo ahora?
  • Si tengo un trabajo de 40 folios, ¿es realmente posible dejarlo para la noche de antes? La respuesta es NO. Todos lo hemos hecho, ¿pero a qué precio?: mal acabado, menos horas de sueño, ansiedad, otras tareas sin hacer…

Antes de retrasar algo para el último día, debemos ver si es posible realmente hacerlo en tan poco tiempo. Debemos preguntarnos:

  • ¿Cuánto suelo tardar?
  • ¿Realmente lo puedo dejar para el día de antes?
  • ¿Tengo espacio para otras tareas o imprevistos?
  • ¿Cómo es de importante que esté bien hecho?

Hay distintas claves para no procrastinar, pero una importante es saber los límites hasta dónde puedes retrasar las tareas.

Para esto, una vez consultes tu agenda, puedes colocar en un calendario de vista mensual cada tarea un día antes de su fecha límite, para hacerte una idea de los días de agobio o relax. Así puedes decidir si descansar o adelantar trabajo. Incluso puedes usar un sistema de colores para destacar las fechas límite verdaderamente importantes.

También se pueden colocar a modo de lista, pero es menos visual y se tiende más a dejarlo para otro día. El calendario puede agobiar, al ver todas las tareas pendientes, pero eso es lo que buscamos, un motivo para no dejarlo para mañana y ponernos ¡manos a la obra!

Una forma útil es poner tus propias fechas límite:

  • Calcula cuanto tiempo va a llevarte la tarea y sé consecuente con el tiempo del que dispones.
  • Afrontar un trabajo de 40 folios se puede hacer cuesta arriba y no encontrar el tiempo para ponerte, pero si lo divides por submetas, será más sencillo y abarcable.
  1. Divide el trabajo en partes, el examen en temas, el estudio en páginas…
  2. Calcula el tiempo que te llevaría aproximadamente cada una.
  3. Establece fechas límite para cada apartado/grupo de tareas.
  4. Trata las fechas límite como si fueran reales, de hecho lo son, seguro que si las retrasas acumularás trabajo y a tu yo del futuro no le hará ninguna gracia. No te haces ningún favor sumando ansiedad, nervios, incertidumbre a tus tareas o falta de sueño. En éste artículo puedes informarte sobre las consecuencias del déficit del sueño.
  5. Ten en cuenta en el nuevo fechado el tiempo real del que dispones, guardando espacio para imprevistos y otras tareas. Sé realista, ten en cuenta el tiempo verdadero que te ocupa la tarea, con distracciones, etc. y ajústalo si al comenzar ves que vas más lento de lo esperado.
  6. Puede ser útil establecer cortafuegos: días libres de merecido descanso, que pueden convertirse en días de compensar trabajo acumulado o de adelantar tareas si surge un evento que no nos queremos perder.
  • Coloca bien destacada la fecha límite y calculando el tiempo necesario, ve colocando las metas hacia atrás. Así, el día que no tengas tanta carga, puedes avanzar e ir tachando cosas de la lista.

 

¡El trabajo de hoy es el descanso de mañana!

Ejemplo:

calendario

Luna Cánovas Requena

Psicóloga General Sanitaria

Foto de Rawpixel.com en Freepik

 

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Relaciones tóxicas

Relaciones tóxicas

Llamamos relación al trato o asociación que se da entre dos o más personas. En ocasiones, al hablar de relaciones tóxicas tendemos a pensar únicamente en relaciones amorosas o de pareja. Pero esa toxicidad puede ocurrir en cualquier ámbito:

  • Amistad
  • Trabajo
  • Compañeros de clase
  • Familia
  • Pareja

Factores que intervienen

Antes de entrar en aquello que caracteriza a una relación tóxica, me gustaría hablar de dos factores a partir de los cuales se puede constituir este tipo de vínculo:

  • Personas tóxicas

Se trata de individuos cuya personalidad, aprendizaje vital, presencia y/o actitud hace que resulte dañina para las personas con que se relaciona. Suelen poseer una gran inseguridad y falta de empatía, existiendo diferentes perfiles: victimistas, narcisistas, descalificadores, agresivos, manipuladores, etc.

  • Dinámicas tóxicas

Lo que es tóxico es la forma de relacionarse de ambas personas. Se produce poco a poco, sacando aspectos y modos de actuar de cada uno que no se dan con otras personas. Suelen llevar a intentos de cambio y una posterior frustración al ver que no se consigue. Ambos miembros son responsables del mantenimiento de dicha dinámica relacional.

 

Características generales: cómo detectar si estoy inmerso en una relación tóxica

  • Esa relación nos supone un desgaste, como si estar con esa persona nos restara energía.
  • En ocasiones se basa en el control y autoridad de un sujeto sobre otro, no existiendo en cambio libertad y respeto mutuo.
  • El sentimiento que tenemos respecto a la relación es negativo; sentimos frustración, impotencia, ansiedad, rabia, miedo, etc.
  • No puedes ser tú mismo.
  • La otra persona te recuerda tus defectos constantemente, te utiliza o critica.

 

¿Por qué seguimos inmersos en una relación tóxica?

Las causas pueden ser muy variables de una persona a otra, pero como norma general, como variables mantenedoras de una relación tóxica podríamos nombrar las siguientes:

  • Repetimos patrones del pasado, muchas veces de manera inconsciente. “Más vale malo conocido…” … (incluso relaciones que hemos vivido en nuestro entorno durante la infancia) aunque no nos hagan sentir bien, mostrándose como una especie de zona de confort.

 

  • Creencias irracionales respecto a que, a pesar del daño que nos produce, la persona tóxica es mejor que nada. Provocada por el miedo a la soledad o al abandono en sí.

 

  • Inicio positivo de la relación. Puede que no todo haya sido negativo. El buen inicio de una relación que posteriormente se tornará tóxica o el juego de seducción que emplea al comienzo una persona tóxica nos hace sentir muy bien, únicos y especiales para alguien. Este recuerdo puede actuar de anclaje para el mantenimiento del vínculo a pesar de que ahora las cosas sean muy diferentes, con la esperanza de volver a ese estado en el futuro.

 

  • Necesidad de vinculación. Sentirnos cuidados, protegidos y queridos, aunque sea de una forma inestable y dañina.

 

  • Presión social. Existe un “guion” o camino a seguir impuesto por los padres, la sociedad, etc. Por ejemplo: sentirnos “obligados” a mantener una antigua amistad que ya no nos aporta nada positivo, tolerar el comportamiento de una persona por ser miembro de la familia, no romper una relación de pareja por el “qué dirán”, permitir que nos traten mal en el trabajo para no perder esa estabilidad económica, etc.

 

  • Dependencia emocional. La persona dependiente puede necesitar del otro en diferentes aspectos que no se atreve a hacer por sí mismo, por su propia inseguridad.

 

Recomendaciones para salir de una relación tóxica

  • Rompe con el aislamiento, expresa cómo te sientes a otras personas.
  • No normalices la situación y ciertos comportamientos.
  • El querer no lo puede todo, a veces es necesario soltar lo que nos daña.
  • Cambia la perspectiva. Reflexiona sobre qué le aconsejarías a alguien especial para ti que estuviera pasando por tu misma situación. Echa un vistazo a nuestro artículo: «Cómo hacer cambios en tu vida»
  • Pide ayuda.
  • Practica el autocuidado.

 

Cuando no podemos escapar, ¿cómo sobrevivimos?

A veces puede ser muy doloroso o difícil dejar de tener contacto, bien sea porque se trata de un familiar cercano, un entorno laboral al que de momento no es posible renunciar, etc. Podemos hacerte algunas recomendaciones como las siguientes:

  • Mantén la distancia. Reduce al mínimo el contacto y sírvete de la presencia de otras personas que ayuden a disminuir la tensión entre ambos.

 

  • Sé asertivo/a. Debemos ser claros, exponiendo cómo nos sentimos, intentando dar una alternativa o solución al conflicto. No obstante, debemos hacerlo de forma asertiva, no entrando al enfrentamiento ni dejándonos llevar por el otro, pero sí bloqueando su manipulación y manteniendo nuestro punto de vista. Lee «Problemas de asertividad» para conocer más sobre este término.

 

  • Realiza actividades y relaciones agradables y positivas. Para contrarrestar dicho desgaste, deberemos continuar con nuestra vida, mimarnos cuando estemos a solas. Mantener nuestras rutinas y proyectos a pesar del malestar que nos provoque esa persona y cuidar nuestra autoestima.

 

Si te ves inmerso en una relación tóxica, y estás encontrando dificultades para salir de ella, no dudes en contactar con un profesional que pueda ayudarte en este proceso. En nuestro centro disponemos de profesionales especializados en pareja que pueden orientarte tanto individual como a nivel de pareja y familiar.

Así mismo, si es una relación de pareja que se ha convertido en un maltrato o violencia de algún tipo (psicológica, física, económica, sexual, …), te recomendamos que contactes con los organismos dispuestos en tu región para orientarte y ayudarte con esta situación. El teléfono para víctimas de violencia de género es el 016, aunque también puedes dirigirte a la Red de Centros de Atención Especializada para Mujeres Víctimas de Violencia (CAVI) y/o al Equipo Municipal de Atención a la Violencia de Género (EMAVI).

En caso de violencia familiar, en Murcia contamos también con un Equipo de protección y atención a la familia (EPAF), al que pueden acudir víctimas de violencia de género y doméstica.

 

Sonia Otálora Ballester

Psicóloga General Sanitaria

Foto de Anthony Shkraba en Pexels

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