Las etapas del amor en la pareja

Las etapas del amor en la pareja

Las etapas del amor en la pareja

Para entender el amor en la pareja, es necesario diferenciar dos etapas: la breve etapa del enamoramiento y la sólida etapa del amor maduro. A continuación, vamos a describir en qué consiste cada etapa, cuáles son sus características y sus funciones a nivel biológico.

Enamoramiento:

Ortega y Gasset definió el enamoramiento como: “un estado de imbecilidad mental transitoria”, y es que durante el mismo:

  • Mostramos solo lo mejor de nosotros mismos.
  • Idealizamos a la pareja.
  • No vemos lo negativo de la pareja.
  • Si vemos algo negativo en el otro; lo justificamos.
  • Actuamos con el “corazón”, nos dejamos llevar por las emociones y sentimientos.
  • Deseamos que dure para siempre, como el romanticismo que nos mostraron en los cuentos de hadas: “fueron felices y comieron perdices”.
  • Se asegura la función vital de reproducción y continuidad de la especie.

Este estado es, biológicamente hablando, necesario para comenzar una relación. Con el aumento de la hormona dopamina (neurotransmisor que rige el placer, la euforia, responsable de la intencionalidad y motivación para conseguir algo) la vida se abre paso asegurándose la continuidad de la especie.

Una vez cumplida su función, la dopamina regresa a sus niveles normales y vuelve a aumentar la hormona de la felicidad: la serotonina (neurotransmisor responsable del control de las emociones y del apetito sexual). En este momento comenzamos a “desenamorarnos” y se abre el camino hacia el amor maduro.

Amor maduro: amor sólido. Fin del enamoramiento.

El amor maduro es lo que define Erich Fromm como: “un desafío constante; no un lugar de reposo, sino un moverse, crecer, trabajar juntos; que haya armonía o conflicto, alegría o tristeza, es secundario con respecto al hecho fundamental de que dos seres se experimentan desde la esencia de su existencia, de que son el uno con el otro al ser uno consigo mismo y no al huir de sí mismos”.

  • Nos permitimos ser nosotros mismos (dejamos ver nuestros defectos).
  • Vemos a la pareja de una manera más realista, como un ser humano que tiene defectos y virtudes.
  • Podemos ver los defectos de la pareja y decidimos amarla a pesar de ellos, sin pretender que cambie.
  • Actuamos con el “cerebro”, elegimos conscientemente continuar compartiendo nuestra vida con la pareja elegida.
  • Sabemos que no hay garantías de que sea “para siempre”. Elegimos cada día seguir compartiendo nuestra vida con la otra persona, mirando al futuro solamente para saber hacia dónde nos dirigimos como pareja.
  • Como seres sociales que somos, obtenemos de esta relación, numerosos beneficios: compañía, cariño, aprendizaje, crecimiento…

En el amor maduro hay cabida para una relación de pareja que cumple con la teoría del triángulo del amor de Stenberg, en el que es necesario que haya:

1. Compromiso con la relación: esto es, que ambos miembros tengan claro que de la barca de la relación, ninguno se bajará a pesar de las adversidades. En los buenos momentos la pareja remará en sintonía y en los malos momentos buscará la manera de que la barca no se vaya a pique; no usarán los remos como armas con las que agredirse el uno al otro mientras la barca se hunde, sino que achicarán juntos el agua y encontrarán la manera de remar que más les acerque a su objetivo común.

Las parejas sanas se distinguen de las que no lo son, no por la cantidad de problemas que se les presenten, sino por la capacidad que tienen de resolverlos.

2. Pasión. Por supuesto la pasión es algo que fluctúa según el momento vital en que nos encontremos y ello no significa necesariamente que la relación se esté estropeando, aunque es importante encontrar el motivo para saber si se trata de algo temporal. Muchos factores pueden influir en ello: enfermedades, embarazo, maternidad/paternidad, estrés, etc. Por eso es conveniente darse cuenta del momento en que la pasión comienza a disminuir, comunicarlo a la pareja y encontrar una solución para que la situación no empeore.

3. Intimidad. Es normal que cuando la vida se va complicando (trabajo, hijos, problemas en las familias de origen…) los momentos de intimidad vayan disminuyendo sin que nos demos cuenta. Pasan los días y apenas hemos cruzado unas palabras con nuestra pareja. Esto debe alertarnos: uno de los vértices del triángulo comienza a flaquear. Hacérselo saber a nuestra pareja y buscar 15 minutos al día para estar a solas y hablar de las cosas que nos han sucedido en la jornada puede ayudar a recuperar esos momentos de comunicación íntima.

Como afirma Silvia Congost: “El amor de pareja es un sentimiento que nace de la convivencia, del compartir, de un dar y recibir a partes iguales, de tener intereses mutuos, sueños compartidos. Y por supuesto siempre que hay amor, hay bondad, compasión y ganas de compartir con esa persona”.

La terapia de pareja es un recurso muy valioso al que acudir cuando el funcionamiento de la pareja no es saludable o cuando los problemas que han surgido no pueden ser resueltos con los recursos disponibles. En estos casos, es sabia la opción de pedir ayuda. En terapia se consigue comprender las causas de los problemas y se obtienen las herramientas necesarias para solucionarlos. 

Triángulo del amor de Stenberg

etapas del amor

Bibliografía:

Congost, S. (2017) Si duele no es amor. Ed. Zehn.
Fromm, E. (2007) El arte de amar. Ed. Paidós.
Mansukhani, A. Conferencia vínculos, amor y pareja. III Jornadas de Bienestar. OAE U. Málaga.

 

 

Lola García Sánchez 

Psicóloga General Sanitario

Foto realizada desde CANVA Pro 

Suscríbete al blog

Terapias de parejas: Diferencias entre una Terapia Cognitivo Conductual o una Focalizada en las Emociones

Terapias de parejas: Diferencias entre una Terapia Cognitivo Conductual o una Focalizada en las Emociones

Diferencias entre una Terapia Cognitivo Conductual o una Focalizada en las Emociones

La terapia de pareja cognitivo conductual es la terapia que se centra principalmente en el análisis en detalle de los conflictos que tiene la pareja diariamente. En este caso, se trata del modelo más extendido y de mayor respaldo científico a la hora de ayudar a parejas a la resolución de sus problemas.

La terapia focalizada en las emociones en cambio se centra en que las emociones tienen un potencial innato para adaptarse que puede ayudar a los pacientes a cambiar un estado emocional problemático.

La terapia focalizada en las emociones constituye un enfoque más humano y sensible a las inquietudes que una persona pueda llegar a tener. La terapia cognitiva se diferencia en que está se centra en los pensamientos y creencias,  focalizado en las emociones estudiando el procesamiento emocional de distintas situaciones, observando a la emoción como una respuesta de adaptación a las circunstancias del medio.

Beneficios de la Terapia Cognitivo Conductual y la Focalizada en las Emociones

Entre los beneficios de la terapia cognitivo conductual podemos destacar los siguientes:

  • Promueve la mediación de los conflictos de la pareja fortaleciéndose

  • Fomenta el equilibrio en la relación

  • Mejora la comunicación y la calidad de la pareja

  • Te entrena para la vida, con el aprendizaje de nuevas habilidades para resolver los problemas y que no vuelvan a aparecer.

  • Trabaja la dependencia emocional de la pareja.

Por otro lado, en relación a los beneficios de la terapia focalizada en las emociones

podemos destacar:

  • Te sientes aliviado al enfrentarte a aquellos problemas que te causaban dolor, superándose y hablando de forma abierta acerca de tu experiencia consiguiendo una liberación de la carga emocional.

  • Encuentras la manera de manejar tus conflictos enseñándote a solucionar los problemas adecuadamente.

  • Aprendes a vivir en equilibrio contigo mismo y con los que te rodean, ya que este tipo de terapias te permite conocerte mejor lo que resulta fundamental y beneficioso para relacionarte con los demás y contigo mismo.

La vida en pareja resulta difícil en ocasiones y es uno de los principales pilares sobre los que se sostiene nuestra vida, a la vez que produce uno de los mayores factores de bienestar y equilibrio. De forma general la pareja implica compromiso, confianza y sobre todo implica tener ciertas expectativas de futuro por lo que depende de un hilo el cómo transcurra nuestra relación produciéndose un desequilibrio en nuestro bienestar tanto físico como psicológico.

Promentium – Expertos en terapias de pareja

En Promentium, contamos con los mejores profesionales en terapias de pareja apostando por la profesionalidad y centrados en las personas aportando valor desde el paciente al profesional mejorando la vida de nuestros pacientes.

Relación Covid y disfunción eréctil

Relación Covid y disfunción eréctil

RELACIÓN COVID Y DISFUNCIONES ERÉCTIL

Se está observando un aumento de disfunciones sexuales en población adulta. Nos preguntamos si el haber pasado la enfermedad del COVID guarda relación con esta problemática. Hay estudios muy diversos sobre esto y algunos muestran relaciones significativas, concretamente el haber pasado el COVID y problemas de disfunción eréctil.

La disfunción eréctil es la dificultad o incapacidad para lograr o mantener una erección del pene que dé lugar a una relación sexual satisfactoria, también conocida como impotencia sexual.  Afecta a muchos hombres y aumenta con la edad, pero para poder considerarla una alteración es necesario que se manifieste de forma persistente.

El principal síntoma de la disfunción eréctil es un cambio en la calidad de la erección. Si la causa es física, normalmente se presenta la incapacidad para tener una erección al despertarse por la mañana. Si se origina por causas psicológicas, la disfunción eréctil se produce durante un período de tiempo concreto.

 

Revisando la información científica relacionada con este tema hemos encontrado lo siguiente:

  • Recientemente ha salido a la luz un nuevo hallazgo, el covid-19 puede causar disfunción eréctil meses después de que un hombre se haya recuperado de la enfermedad. Los científicos de la Universidad de Miami escanearon el tejido del pene de dos pacientes recuperados de Covid de 65 y 71 años que luchaban por tener erecciones. Y es así como llegaron a esta primicia mundial, ya que descubrieron que el virus persistía en todo el aparato sexual masculino más de seis meses después de haber estado enfermos. Cabe mencionar que uno de los hombres había estado gravemente enfermo y había sido ingresado en el hospital, el segundo candidato solo había padecido Covid-19 leve. Lo que sugiere que cualquier persona infectada puede estar en riesgo

 Ambos hombres tenían más de mediana edad, uno padecía presión arterial alta y enfermedad cardíaca, lo que aumenta el riesgo de problemas de erección. Sin embargo ninguno tenía disfunción eréctil antes de su pelea con el Covid.

Este reciente trabajo de investigación sugiere que la presencia del covid-19 puede bloquear el flujo sanguíneo a los genitales, lo que dificulta las relaciones sexuales. Lo cual suele provocar hinchazón y disfunción en el revestimiento de los vasos sanguíneos que atraviesan el cuerpo y llegan al pene.

  • Según el estudio del Dr. Ramasamy, los hombres que anteriormente no se quejaban de disfunción eréctil desarrollaron una disfunción eréctil bastante grave después de la aparición de la infección por Covid”, lo que supondría un aviso para los hombres que desarrollan la infección por Covid. Aunque este fue un pequeño estudio, los datos que aporta son significativos y abren la puerta a futuros estudios al respecto.
  • Según el estudio de la Universidad de Roma Tor Vergata aquellos pacientes que sufrieron la enfermedad del Covid, presentaron niveles elevados de testosterona, afectando estos niveles tanto al desarrollo de la enfermedad del Covid, aumentando la tasa de hospitalización en cuidados intensivos, como provocando en el paciente problemas de eyaculación precoz, infertilidad y disfunción eréctil. Además, unos niveles altos de testosterona curiosamente aumentan la probabilidad de contraer el Covid.
  • Un estudio de la Universidad Eskisehir de Turquía concluye que la enfermedad del Covid por la presencia de SARS-CoV-2 provoca cambios histológicos compatibles con orquitis y alteraciones de hormonas sexuales. En muestras de fallecidos se encontró orquitis y amplia destrucción de los testículos. Se ha descubierto que la disfunción eréctil es un marcador clínico y predictor de enfermedades crónicas no transmisibles, en concreto, cardiovascular. Es decir, personas que acuden a consulta con problemas de disfunción eréctil pueden estar enmascarando un problema cardíaco que daría la cara de 3 a 6 meses después.
  • En esta misma Universidad de Turquía se llevó a cabo un estudio en el que se investigó la posible relación entre el Covid y disfunciones sexuales en mujeres. Se concluyó que tras pasar la enfermedad del Covid disminuyó la frecuencia de las relaciones sexuales, no siendo significativo en la disminución de la calidad de vida.

 

Conclusión

Al ser un tema reciente y novedoso hemos encontrado dificultad a la hora de encontrar artículos científicos que estudiasen la relación entre Covid y disfunción eréctil. Todo apunta a que sí existe una relación significativa. El Covid afecta a la presión arterial, al flujo sanguíneo,  provocando hinchazón y disfunción en el revestimiento de los vasos, afectando además, a los niveles de testosterona, cambios histológicos y alteraciones hormonales.

Los artículos científicos en los que nos hemos basado abren las puertas a nuevas investigaciones sobre las repercusiones del Covid y disfunciones sexuales en general, tanto en población masculina como femenina.

 

 

 

REFERENCIAS BIBLIOGRÁFICAS:

Bernard I, Limonta D. Mahal LK, Hobman TC. Endothelium infection and dysregulation by SARS-CoV-2: Evidence and caveat in COVID-19. Viruses. 2021; 13 (1): 29.

-Karkin K, Alma E. Erectile dysfunction and testosterone levels prior to COVID-19 disease: What is the relationship? Arch Ital Urol Androl. 2021 Dec 21;93(4):460464.

-Kaya Y, Kaya C, Tahta T, Kartal T, Tokgöz VY. Examination of the effect of COVID-19 on sexual dysfunction in women. Int J Clin Pract. 2021 Mar;75(3):e13923.

-Sansone A, Mollaioli D, Ciocca G, Colonnello E, Limoncin E, Balercia G, Jannini EA. “Mask up to keep it up”: Preliminary evidence of the association between erectile dysfunction and COVID-19. Andrology. 2021 Jul;9(4):1053-1059.

 

 

María del Rocío Rubio Rueda

Encarni Sánchez Quesada

Alumnas en Promentium

Foto realizada desde CANVA Pro 

Suscríbete al blog

¿Cómo prepararte psicológicamente para el parto?

¿Cómo prepararte psicológicamente para el parto?

¿Cómo prepararte psicológicamente para el parto?

El papel de las emociones.

 

“Somos la única especie mamífera que duda de su capacidad de dar a luz”

Ina May Gaskin

 

El parto es un proceso natural y único en cada mujer y en cada embarazo. Sin embargo, cuando este está llegando a su fin, pueden comenzar a aflorar emociones básicas como el miedo o la sorpresa que nos hacen sentir: preocupadas, agobiadas, inseguras, ansiosas, asustadas o confundidas.

Las emociones tienen la función de facilitar la conducta apropiada en cada situación. En el caso del miedo, la función adaptativa de nuestro organismo es la protección; y en el caso de la sorpresa, la función adaptativa es la exploración. Y puede ser que esas emociones, hayan empezado ya a cumplir su cometido y te hayan impulsado a buscar información y a estar leyendo, en este momento, este artículo.

Por lo tanto, podemos decir que las emociones son nuestras aliadas porque nos ayudan a sobrevivir y a adaptarnos a las nuevas situaciones. Sin embargo, la cognición (los pensamientos que surgen como consecuencia de esas emociones), puede hacer que experimentemos sentimientos negativos y poco adaptativos.

Estos pensamientos aparecen automáticamente y son el resultado de las ideas y asociaciones que hacemos a partir de nuestras experiencias y conocimientos sobre el tema (estos conocimientos están formados también por las experiencias de otros). Y, a falta de conocimientos, o a pesar de ellos, entrará en juego, irremediablemente, la imaginación, y entonces ya estarán sobre el escenario todos los actores necesarios para que, si no somos conscientes de ello, la función finalice sin muchas rosas sobre las tablas.

7 Pasos para prepararnos psicológicamente

 

La buena noticia es que puedes prepararte psicológicamente para el parto.

  • En primer lugar, felicitarte por estar buscando respuestas a tus inquietudes.

  • En segundo lugar es importante repetirnos a nosotras mismas, que las experiencias que han tenido otras mujeres en sus partos, son solo sus experiencias y que en ningún caso tienen por qué ser las nuestras.

  • En tercer lugar es necesario ser conscientes de que, al igual que las emociones son reales y necesarias, los pensamientos acerca de esas emociones no tienen por qué ser reales y si no están siendo de ayuda, pueden ser modificados.

Sería bueno que comenzaras a practicar las siguientes autoafirmaciones:

“Confío en mi misma”, “confío en que mi cuerpo me avisará de la necesidad de pedir ayuda”,  “soy plenamente capaz, como toda mamífera, de dar a luz”, “el nacimiento de mi hijo es algo natural y saludable”, “las contracciones son mis aliadas, con cada contracción mi bebé está más cerca de nacer”, “las contracciones no son más fuertes que yo porque son parte de mi”…

  • En cuarto lugar, ser conscientes de la unidad del cuerpo y la mente. Si nuestra mente está creando pensamientos negativos, se generarán sentimientos desacordes con el inicio adecuado del parto. El cerebro es muy primitivo (no sabe distinguir el peligro real del imaginado), y si con nuestros pensamientos le alertamos de un posible peligro, él lo creerá y no propiciará el ambiente adecuado para la producción de las hormonas desencadenantes y coadyuvantes del proceso natural del parto. Por ello, aunque parezca obvio, debes tener muy presente que un estado de calma y tranquilidad, contribuirá a que se desencadene el trabajo de parto de manera natural y productiva.

Para ello, puedes comenzar a realizar, diariamente, ejercicios de meditación guiada como este  y así ir, poco a poco, familiarizándote con la sensación de relajación y bienestar, para que, cuando llegue el momento, puedas acudir a esa sensación.

  • En quinto lugar, la respiración interpreta un gran papel durante todo el proceso. Aprender a respirar adecuadamente contribuirá a estar en sintonía con nuestro cuerpo en el momento clave. Aguantar la respiración, o mantener el abdomen en tensión, limitará la cantidad de oxígeno que llega a los músculos y al bebé, dificultando la dilatación. Por ello, respirar profundamente (sintiendo como el aire, primero, expande el pecho y después, llena el abdomen) ayudará a las contracciones a ser más productivas. Al llegar a la fase de expulsión, inspira por la nariz y exhala por la boca, intentando que la espiración sea siempre más larga. Escucha a tu cuerpo y respira como él te pida pero sé consciente de tu respiración, ella será la gran aliada de las contracciones.

Carmen Moreno en su libro “Hipnoparto”, llama “olas uterinas” a las contracciones (por el vaivén de las mismas) y nos invita a recitar un mantra, en los momentos de descanso que tienen lugar entre contracción y contracción, para contribuir al estado de calma: “cada ola uterina tiene una función; y me acerca a ti”.

  • En sexto lugar: acepta lo que venga. No es posible predecir cómo será tu parto, por ello, lo más adaptativo es ser flexibles y confiar en que, la manera en que este se desarrolle será la correcta según las circunstancias. Confiar, además de en tu capacidad innata de parir, en los profesionales que te atiendan, y saber que tienes el derecho de preguntarles todas las dudas que te vayan surgiendo, será clave para mantener la calma.

  • Por último, si sientes que estás emocionalmente desbordada o aturdida y te encuentras ansiosa o deprimida, no dudes en pedir ayuda y contactar con un profesional de la salud mental.

 En post anteriores hemos estado tratando de explicar el blues materno, si queréis saber más pincha aquí

Bibliografía

Moreno, C. (2018) Hipnoparto.

Fernandez-Abascal, E., García Rodriguez, B., Jiménez Sánchez, M. P., Martín Díaz, M. D., Domínguez Sánchez, F. J., (2014) Psicología de la emoción, Ed. Universitaria Ramón Areces UNED.

 

Lola García Sánchez

Psicóloga Junior en Centro Promentium

Foto realizada desde CANVA Pro 

Suscríbete al blog

¿Cómo decir que NO? 7 Claves

¿Cómo decir que NO? 7 Claves

Claves para decir “No”

¿Cómo decir que no? Mucha gente es reticente a negarse cuando alguien le solicita algo, incluso cuando no desean acceder. Puede ser fruto de muchas causas como inseguridad, baja asertividad, miedo al rechazo, una crianza represora… El caso es que la dificultad para hacerse oír, genera mucho malestar y compromisos indeseados.

Si es tu caso, un psicólogo te puede ayudar a llegar a la raíz del problema o simplemente a trabajar en tus dificultades, para liberarte y poner en tus manos el poder del “no”. Pero mientras, puedes tratar de aplicar estas claves para empezar a practicar la imposición de límites fuertes, comenzando con un contundente NO.

 

1. Las dos caras de la moneda

Si eres de los que les resulta difícil dar un NO, este punto es muy importante para ti. Piensa que el “no” forma parte de una moneda, en la que encontramos un “sí” en la otra cara. Cada vez que damos un no a alguien, otra persona recibe un sí.  No centres tu atención en la persona equivocada, céntrala en quien obtiene el beneficio, te será más fácil lanzarte a esa negativa.

Ejemplos:

No puedo ayudarte esta tarde…es un a tiempo para mi familia.

No puedo prestarte ese dinero…es un a mi tranquilidad.

No quiero ver esta película…es un a ver algo que disfruto.

No puedo arreglártelo hoy…es un al cumpleaños de un amigo.

 

2. Sin justificación

¿Cuántas veces has usado una excusa para negarte a algo? ¿Suele funcionar? Lo malo de justificarte con una excusa, es que pronto pueden encontrar solución para ese problema y te ves forzado a inventar otra, mentir o ceder ante la petición.

¿Cuántas veces mentimos para librarnos de dar un no? La mentira puede ser un gran aliado para evitar negarnos, pero sabemos que las consecuencias de que esa mentira sea descubierta, son mucho peores a poner límites de forma sana. Pregúntate a ti mismo: ¿Por qué temo tanto negarme a algo como para mentir? ¿Por qué me arriesgo a ser descubierto?

Tienes el derecho de negarte cuando así lo desees, sin escusa, ni justificación. Obviamente todos queremos saber que hay detrás de un no, pero no tiene porque haber un enrevesado sistema de motivos que lo justifique, puedes sencillamente decir: “No, gracias, no me apetece “.

 

3. Te muestra tal y como eres.

Un “no”, no es algo malo. El “no” le dice a la gente quién eres, qué te gusta, cuáles son tus límites, etc. Puede que por ceder ante todo vayas a caer mejor inicialmente, pero ¿realmente esas personas te conocen? ¿estarás satisfecho si no tienes voz? ¿te vas a conformar con la frustración del sacrificio constante por el otro?

Es importante para una vida plena, unas amistades y entorno social sincero, pero eso empieza por ti. Deja a un lado tus miedos y permite a los demás conocerte, conecta de forma sincera y relajada, trasmite quién eres usando el no.

Por ejemplo, nos preguntan si queremos ver una comedia romántica, a lo que podemos responder con: ¿Comedia romántica? Lo siento, pero no me gustan nada, si quieres vemos una de acción. O ¿Ayudarte a pintar? Lo siento, pero no me apetece nada, si quieres cuando tengas que montar los muebles llámame que estaré encantado de echarte una mano.

 

4. Da Valor

De la mano de la anterior va el cuarto punto: darte valor. Un no, no solo le dice a la gente quién eres, también deja claro los sacrificios que haces por ellos, lo que te da valor como amigo/pareja/compañero/etc.

Imagina esta situación:

Alguien te invita a ver una peli de un género que detestas y tú simplemente aceptas. Esa persona recurre a ti cada vez que quiere ver ese género, porque a nadie más le gusta. No es consciente de que a ti tampoco, de hecho, él piensa que te hace un favor, ya que sois los únicos a los que “os gusta ese tipo de pelis”.

O bien sigues siendo su compañero de cine infumable o bien explotas de frustración y rabia, lo cual es muy confuso para la otra persona, ya que nunca le has mencionado nada.

Ahora imagina la misma situación, pero ahora le dices:

  • “Uf, la verdad es que no me gusta ese tipo de cine, pero bueno, me apetece pasar un rato contigo, te acompaño”.
  • “Uf, la verdad es que no me gusta ese tipo de cine, pero me apetece pasar un rato contigo, ¿te apetecería ver otra cosa?”.

En cualquier caso, la persona es consciente que haces un esfuerzo. Realmente lo haces siempre cuando no te niegas, solo que nadie lo ve y a la larga te hace sentir poco valorado y correspondido, pero cómo van a corresponder si no saben que estás sacrificándote por ellos.

El “no”, no solo te aporta el beneficio de evitar aquello que no sabes hacer, también te da valor cuando cedes ante la otra persona, pero hay que indicarlo, los demás no pueden saber que estás “haciendo un favor” si no lo verbalizas. 

Cabe también la posibilidad de que la otra persona esté proponiendo planes al azar y no le suponga ningún problema adaptarse a tus gustos, sin duda, cualquiera de las dos opciones es un “win-win”.

Mira qué diferentes suenan estos ejemplos:

Si: ¿Recogerte? Claro sin problema.

NO, pero SI: ¿Recogerte? Si nadie puede voy claro, pero sabes que detesto conducir ¿no se lo puedes pedir a otro?

SI: ¿Ayudarte con la mudanza? Bueno, no tengo nada que hacer.

NO, pero SI: ¿Ayudarte con la mudanza? No es el mejor plan de sábado que se me ocurre jejeje. Pero bueno va, te echo una mano.

 

5. Tamizado

Lo más difícil de asumir cuando empezamos con las negativas, es que no le gustan a todo el mundo. La parte más difícil al dar un no, es suponer que el otro va a enfadarse con nosotros, vamos a causar malestar o vamos a perder a la otra persona, pero ¿qué hay de malo? Entiendo que pueda dar miedo el perder a gente que aprecias, pero realmente ¿queremos a alguien a nuestro lado que solo está cuando obtiene un beneficio?

Practicando un No abrimos la puerta a dos posibilidades:

  • Damos la oportunidad al otro de demostrarnos su amor. ¿Y si esas consecuencias que tememos no se dan? Tus allegados se merecen la oportunidad de demostrarte cómo son de verdad. Debes darles la oportunidad de reaccionar ante tu no y demostrar “de qué pasta están hechos”. Puede que tus seres cercanos sean mucho más comprensivos y respetuosos de lo que creías. ¡Dales la oportunidad de demostrarlo!

 

  • Detectamos quién está en nuestra vida solo porque obtiene constantemente lo que quiere de nosotros. Por muy queridos que esas personas sean, tienes que plantearte ¿quiero a alguien en mi vida que solo quiere que obedezca sus deseos? ¿me puede querer de verdad alguien que no me conoce realmente? ¿me merece la pena mantener una relación unidireccional (en la que solo yo doy)? ¿le estoy dando la oportunidad de corresponderme? ¿Lo has puesto en práctica? ¿Quién ha pasado tu filtro?

 

6. Culpa

La culpa es la gran enemiga del “no”. La mayoría de las veces, puedes sentirte egoísta por negarte, culpable al general malestar en el otro o simplemente querer evitar un posible conflicto. Probablemente en tu crianza, se ha establecido esa pauta de pensamiento o esa necesidad de ceder ante el otro, pero ya no eres un/a niño/a. No es egoísta priorizar tus sentimientos y negarte ante aquello que no te gusta.  

Siempre que te veas retirando tu negativa ante la posibilidad de un enfrentamiento o ante el posible malestar del otro, debes preguntarte: ¿estoy juzgando al otro en base a mis miedos? ¿por qué no le doy la oportunidad de demostrarme su propia valía? ¿por qué no creo tener derecho a negociar o mirar por mí mismo?

¡Deja a un lado la culpa, recuerda, un No para el otro, es un SÍ para mí!

 

7. Balanza

Un truquito que nos ayudará a manejar nuestra culpa, es visualizar una balanza. La pregunta es muy sencilla ¿se merece mi culpa? Si colocamos en la balanza todo lo que solemos hacer por la otra persona y lo que dicho sujeto hace por nosotros, nos puede resultar muy sencillo deshacernos de la culpa que sentimos cuando rechazamos al otro. ¿Es un gran amigo/a? ¿está ahí para mí? ¿esa persona merece mi esfuerzo?

Este truco nos ayudará a deshacernos de la palabra egoísmo, no hacemos las cosas para que los demás nos deban una, pero sí es cierto que una relación debe estar equilibrada, debe retroalimentarse, si está descompensada, puede que estemos entregando más de lo que debamos, no te sientas mal por negarte si así lo deseas.

Pero recuerda el punto 4: en una relación sana se devuelve en parte lo que se recibe, si no das valor a tus acciones, puede que tengáis perspectivas muy distintas sobre tu generosidad y sacrificio ante las peticiones de la otra persona. Esto también es fundamental para construir una relación sana y que no comience a generarse una relación tóxica.

 

¿Qué te ha parecido el artículo?

¿Crees que podrías aplicar alguna de estas pautas?

¡Deja tu comentario en el blog o en redes sociales!

¡Estamos deseando saber tu opinión!

Luna Cánovas Requena

Psicóloga Clínica Sanitaria

Foto de Monstera en Pexels

Suscríbete al blog

Relaciones tóxicas

Relaciones tóxicas

Llamamos relación al trato o asociación que se da entre dos o más personas. En ocasiones, al hablar de relaciones tóxicas tendemos a pensar únicamente en relaciones amorosas o de pareja. Pero esa toxicidad puede ocurrir en cualquier ámbito:

  • Amistad
  • Trabajo
  • Compañeros de clase
  • Familia
  • Pareja

Factores que intervienen

Antes de entrar en aquello que caracteriza a una relación tóxica, me gustaría hablar de dos factores a partir de los cuales se puede constituir este tipo de vínculo:

  • Personas tóxicas

Se trata de individuos cuya personalidad, aprendizaje vital, presencia y/o actitud hace que resulte dañina para las personas con que se relaciona. Suelen poseer una gran inseguridad y falta de empatía, existiendo diferentes perfiles: victimistas, narcisistas, descalificadores, agresivos, manipuladores, etc.

  • Dinámicas tóxicas

Lo que es tóxico es la forma de relacionarse de ambas personas. Se produce poco a poco, sacando aspectos y modos de actuar de cada uno que no se dan con otras personas. Suelen llevar a intentos de cambio y una posterior frustración al ver que no se consigue. Ambos miembros son responsables del mantenimiento de dicha dinámica relacional.

 

Características generales: cómo detectar si estoy inmerso en una relación tóxica

  • Esa relación nos supone un desgaste, como si estar con esa persona nos restara energía.
  • En ocasiones se basa en el control y autoridad de un sujeto sobre otro, no existiendo en cambio libertad y respeto mutuo.
  • El sentimiento que tenemos respecto a la relación es negativo; sentimos frustración, impotencia, ansiedad, rabia, miedo, etc.
  • No puedes ser tú mismo.
  • La otra persona te recuerda tus defectos constantemente, te utiliza o critica.

 

¿Por qué seguimos inmersos en una relación tóxica?

Las causas pueden ser muy variables de una persona a otra, pero como norma general, como variables mantenedoras de una relación tóxica podríamos nombrar las siguientes:

  • Repetimos patrones del pasado, muchas veces de manera inconsciente. “Más vale malo conocido…” … (incluso relaciones que hemos vivido en nuestro entorno durante la infancia) aunque no nos hagan sentir bien, mostrándose como una especie de zona de confort.

 

  • Creencias irracionales respecto a que, a pesar del daño que nos produce, la persona tóxica es mejor que nada. Provocada por el miedo a la soledad o al abandono en sí.

 

  • Inicio positivo de la relación. Puede que no todo haya sido negativo. El buen inicio de una relación que posteriormente se tornará tóxica o el juego de seducción que emplea al comienzo una persona tóxica nos hace sentir muy bien, únicos y especiales para alguien. Este recuerdo puede actuar de anclaje para el mantenimiento del vínculo a pesar de que ahora las cosas sean muy diferentes, con la esperanza de volver a ese estado en el futuro.

 

  • Necesidad de vinculación. Sentirnos cuidados, protegidos y queridos, aunque sea de una forma inestable y dañina.

 

  • Presión social. Existe un “guion” o camino a seguir impuesto por los padres, la sociedad, etc. Por ejemplo: sentirnos “obligados” a mantener una antigua amistad que ya no nos aporta nada positivo, tolerar el comportamiento de una persona por ser miembro de la familia, no romper una relación de pareja por el “qué dirán”, permitir que nos traten mal en el trabajo para no perder esa estabilidad económica, etc.

 

  • Dependencia emocional. La persona dependiente puede necesitar del otro en diferentes aspectos que no se atreve a hacer por sí mismo, por su propia inseguridad.

 

Recomendaciones para salir de una relación tóxica

  • Rompe con el aislamiento, expresa cómo te sientes a otras personas.
  • No normalices la situación y ciertos comportamientos.
  • El querer no lo puede todo, a veces es necesario soltar lo que nos daña.
  • Cambia la perspectiva. Reflexiona sobre qué le aconsejarías a alguien especial para ti que estuviera pasando por tu misma situación. Echa un vistazo a nuestro artículo: “Cómo hacer cambios en tu vida”
  • Pide ayuda.
  • Practica el autocuidado.

 

Cuando no podemos escapar, ¿cómo sobrevivimos?

A veces puede ser muy doloroso o difícil dejar de tener contacto, bien sea porque se trata de un familiar cercano, un entorno laboral al que de momento no es posible renunciar, etc. Podemos hacerte algunas recomendaciones como las siguientes:

  • Mantén la distancia. Reduce al mínimo el contacto y sírvete de la presencia de otras personas que ayuden a disminuir la tensión entre ambos.

 

  • Sé asertivo/a. Debemos ser claros, exponiendo cómo nos sentimos, intentando dar una alternativa o solución al conflicto. No obstante, debemos hacerlo de forma asertiva, no entrando al enfrentamiento ni dejándonos llevar por el otro, pero sí bloqueando su manipulación y manteniendo nuestro punto de vista. Lee “Problemas de asertividad” para conocer más sobre este término.

 

  • Realiza actividades y relaciones agradables y positivas. Para contrarrestar dicho desgaste, deberemos continuar con nuestra vida, mimarnos cuando estemos a solas. Mantener nuestras rutinas y proyectos a pesar del malestar que nos provoque esa persona y cuidar nuestra autoestima.

 

Si te ves inmerso en una relación tóxica, y estás encontrando dificultades para salir de ella, no dudes en contactar con un profesional que pueda ayudarte en este proceso. En nuestro centro disponemos de profesionales especializados en pareja que pueden orientarte tanto individual como a nivel de pareja y familiar.

Así mismo, si es una relación de pareja que se ha convertido en un maltrato o violencia de algún tipo (psicológica, física, económica, sexual, …), te recomendamos que contactes con los organismos dispuestos en tu región para orientarte y ayudarte con esta situación. El teléfono para víctimas de violencia de género es el 016, aunque también puedes dirigirte a la Red de Centros de Atención Especializada para Mujeres Víctimas de Violencia (CAVI) y/o al Equipo Municipal de Atención a la Violencia de Género (EMAVI).

En caso de violencia familiar, en Murcia contamos también con un Equipo de protección y atención a la familia (EPAF), al que pueden acudir víctimas de violencia de género y doméstica.

 

Sonia Otálora Ballester

Psicóloga General Sanitaria

Foto de Anthony Shkraba en Pexels

Suscríbete al blog