¿Cómo prepararte psicológicamente para el parto?

¿Cómo prepararte psicológicamente para el parto?

¿Cómo prepararte psicológicamente para el parto?

El papel de las emociones.

 

“Somos la única especie mamífera que duda de su capacidad de dar a luz”

Ina May Gaskin

 

El parto es un proceso natural y único en cada mujer y en cada embarazo. Sin embargo, cuando este está llegando a su fin, pueden comenzar a aflorar emociones básicas como el miedo o la sorpresa que nos hacen sentir: preocupadas, agobiadas, inseguras, ansiosas, asustadas o confundidas.

Las emociones tienen la función de facilitar la conducta apropiada en cada situación. En el caso del miedo, la función adaptativa de nuestro organismo es la protección; y en el caso de la sorpresa, la función adaptativa es la exploración. Y puede ser que esas emociones, hayan empezado ya a cumplir su cometido y te hayan impulsado a buscar información y a estar leyendo, en este momento, este artículo.

Por lo tanto, podemos decir que las emociones son nuestras aliadas porque nos ayudan a sobrevivir y a adaptarnos a las nuevas situaciones. Sin embargo, la cognición (los pensamientos que surgen como consecuencia de esas emociones), puede hacer que experimentemos sentimientos negativos y poco adaptativos.

Estos pensamientos aparecen automáticamente y son el resultado de las ideas y asociaciones que hacemos a partir de nuestras experiencias y conocimientos sobre el tema (estos conocimientos están formados también por las experiencias de otros). Y, a falta de conocimientos, o a pesar de ellos, entrará en juego, irremediablemente, la imaginación, y entonces ya estarán sobre el escenario todos los actores necesarios para que, si no somos conscientes de ello, la función finalice sin muchas rosas sobre las tablas.

7 Pasos para prepararnos psicológicamente

 

La buena noticia es que puedes prepararte psicológicamente para el parto.

  • En primer lugar, felicitarte por estar buscando respuestas a tus inquietudes.

  • En segundo lugar es importante repetirnos a nosotras mismas, que las experiencias que han tenido otras mujeres en sus partos, son solo sus experiencias y que en ningún caso tienen por qué ser las nuestras.

  • En tercer lugar es necesario ser conscientes de que, al igual que las emociones son reales y necesarias, los pensamientos acerca de esas emociones no tienen por qué ser reales y si no están siendo de ayuda, pueden ser modificados.

Sería bueno que comenzaras a practicar las siguientes autoafirmaciones:

“Confío en mi misma”, “confío en que mi cuerpo me avisará de la necesidad de pedir ayuda”,  “soy plenamente capaz, como toda mamífera, de dar a luz”, “el nacimiento de mi hijo es algo natural y saludable”, “las contracciones son mis aliadas, con cada contracción mi bebé está más cerca de nacer”, “las contracciones no son más fuertes que yo porque son parte de mi”…

  • En cuarto lugar, ser conscientes de la unidad del cuerpo y la mente. Si nuestra mente está creando pensamientos negativos, se generarán sentimientos desacordes con el inicio adecuado del parto. El cerebro es muy primitivo (no sabe distinguir el peligro real del imaginado), y si con nuestros pensamientos le alertamos de un posible peligro, él lo creerá y no propiciará el ambiente adecuado para la producción de las hormonas desencadenantes y coadyuvantes del proceso natural del parto. Por ello, aunque parezca obvio, debes tener muy presente que un estado de calma y tranquilidad, contribuirá a que se desencadene el trabajo de parto de manera natural y productiva.

Para ello, puedes comenzar a realizar, diariamente, ejercicios de meditación guiada como este  y así ir, poco a poco, familiarizándote con la sensación de relajación y bienestar, para que, cuando llegue el momento, puedas acudir a esa sensación.

  • En quinto lugar, la respiración interpreta un gran papel durante todo el proceso. Aprender a respirar adecuadamente contribuirá a estar en sintonía con nuestro cuerpo en el momento clave. Aguantar la respiración, o mantener el abdomen en tensión, limitará la cantidad de oxígeno que llega a los músculos y al bebé, dificultando la dilatación. Por ello, respirar profundamente (sintiendo como el aire, primero, expande el pecho y después, llena el abdomen) ayudará a las contracciones a ser más productivas. Al llegar a la fase de expulsión, inspira por la nariz y exhala por la boca, intentando que la espiración sea siempre más larga. Escucha a tu cuerpo y respira como él te pida pero sé consciente de tu respiración, ella será la gran aliada de las contracciones.

Carmen Moreno en su libro “Hipnoparto”, llama “olas uterinas” a las contracciones (por el vaivén de las mismas) y nos invita a recitar un mantra, en los momentos de descanso que tienen lugar entre contracción y contracción, para contribuir al estado de calma: “cada ola uterina tiene una función; y me acerca a ti”.

  • En sexto lugar: acepta lo que venga. No es posible predecir cómo será tu parto, por ello, lo más adaptativo es ser flexibles y confiar en que, la manera en que este se desarrolle será la correcta según las circunstancias. Confiar, además de en tu capacidad innata de parir, en los profesionales que te atiendan, y saber que tienes el derecho de preguntarles todas las dudas que te vayan surgiendo, será clave para mantener la calma.

  • Por último, si sientes que estás emocionalmente desbordada o aturdida y te encuentras ansiosa o deprimida, no dudes en pedir ayuda y contactar con un profesional de la salud mental.

 En post anteriores hemos estado tratando de explicar el blues materno, si queréis saber más pincha aquí

Bibliografía

Moreno, C. (2018) Hipnoparto.

Fernandez-Abascal, E., García Rodriguez, B., Jiménez Sánchez, M. P., Martín Díaz, M. D., Domínguez Sánchez, F. J., (2014) Psicología de la emoción, Ed. Universitaria Ramón Areces UNED.

 

Lola García Sánchez

Psicóloga Junior en Centro Promentium

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Antidepresivos

Antidepresivos

INTRODUCCIÓN

Los antidepresivos son medicamentos para tratar la depresión, por lo tanto deben ser recetados por un médico, son fármacos que tienen la capacidad de mejorar el estado de ánimo en personas deprimidas. No son euforizantes por lo que  no van a producir euforia en las personas con un estado de ánimo normal. Estos medicamentos ayudan a mejorar la forma en que el cerebro utiliza ciertas sustancias químicas naturales.

Estas sustancias afectan a las personas de diferentes maneras, por eso hay varios tipos. Suelen tardar  2-3 semanas en comenzar a hacer efecto y es necesario esperar otras 2-3 semanas más para observar su efecto completo. Puede que tenga que probar uno o más tipos antes de encontrar uno que le funcione, no siempre es efectivo el primero que se utiliza.

Los antidepresivos se llaman así porque su principal acción es antidepresiva pero, además de tratar la depresión, pueden tratar otros trastornos psiquiátricos muy distintos aunque casi todos relacionados con la ansiedad. Estos medicamentos pueden causar algunos efectos secundarios menores que, en general, no duran mucho tiempo, debe Informar al médico en caso de notar algo que no le haya comentado en la consulta o que sea en grado mayor.

También debe informarle al médico si toma otras medicinas, vitaminas o suplementos de herbolarios por si tuvieran interacciones significativas. Es importante que continúe tomando las medicinas aunque se sienta mejor y no deje de tomarlas sin hablar con el médico ya que suele ser necesario un tiempo largo de tratamiento encontrándose bien para evitar o minimizar recaídas y recurrencias. Generalmente, los antidepresivos no deben interrumpirse de forma abrupta sino gradualmente.

 

PRINCIPALES TIPOS DE ANTIDEPRESIVOS

Inhibidores selectivos de la recaptación de serotonina. (ISRS)

Fluoxetina, fluvoxamina, paroxetina, sertralina, citalopram y escitalopram.

Los ISRS suelen ser el primer tipo de antidepresivo que le recetará su médico, tienden a tener menos efectos secundarios y es menos probable que causen problemas a dosis terapéuticas más altas. Actúan sobre la neurotransmisión de la serotonina. La serotonina es un neurotransmisor que facilita la comunicación entre neuronas en el cerebro y en el sistema nervioso en general. La serotonina está implicada en la regulación del estado de ánimo, la ira, la agresividad, la percepción, el apetito, la sexualidad, el sueño, la temperatura y otras funciones. Los efectos secundarios más comunes de los ISRS incluyen: náuseas, diarrea, dolores de cabeza, inquietud y problemas sexuales. Lo normal es que sea en grado de molestia y que en pocos días desaparezcan sin más, siendo raro la retirada de los fármacos por intolerancia.

 

Inhibidores de la recaptación de serotonina y noradrenalina. (IRSN)

Venlafaxina, duloxetina y desvenlafaxina.

Pueden llamarse también antidepresivos duales y con respecto de los ISRS pueden ser más eficaces en la mejora de los síntomas relacionados con la apatía, la motivación, la dificultad para experimentar placer o sentir interés. Por el contrario pueden tener más efectos secundarios correspondientes a su efecto noradrenérgico: sudoración, estreñimiento, boca seca, nerviosismo e hipertensión arterial. También suelen ser leves, poco frecuentes y mejoran con el paso del tiempo.

Otros antidepresivos.

Trazodona, mirtazapina, bupropión, vortioxetina, reboxetina, agomelatina y tianeptina.

Estos medicamentos no forman parte conjuntamente de ninguna otra categoría de antidepresivos, cada uno tiene un mecanismo de acción distinto a los anteriores y entre ellos, los agrupamos en contraposición a los dos grupos más comunes, son también recetados habitualmente.

La trazodona se receta junto a otro antidepresivo para mejorar el sueño, la mirtazapina también mejora el sueño y el apetito y también suele utilizarse como coadyuvante de otro antidepresivo.

El bupropión es uno de los pocos antidepresivos que no se asocian con frecuencia a los efectos secundarios sexuales ya que no tiene acción serotoninérgico sino noradrenérgica y dopaminérgica.

La vortioxetina es el último antidepresivo en llegar a las farmacias, podría incluirse en el grupo de los ISRS pero al tener un mecanismo  de acción multimodal parece que puede ofrecer más beneficios.

La reboxetina tiene exclusivamente acción noradrenérgica por lo que muchas veces requiere de la combinación con un antidepresivo serotoninérgico.

La agomelatina y la tianeptina suelen utlizarse menos y normalmente como coadyuvantes, tiene mecanismos de acción completamente distintos a los anteriores.

Antidepresivos tricíclicos.

clorimipramina, imipramina, nortriptilina, amitriptilina.

Los antidepresivos tricíclicos como suelen causar más efectos secundarios que los antidepresivos más modernos generalmente se recetan cuando no ha habido buenos resultados con los anteriores.

Inhibidores de la monoaminoxidasa. (IMAOs)

tranilcipromina,  fenelzina , isocarboxazida

Dado que los inhibidores de la monoaminoxidasa pueden tener efectos secundarios graves su uso está muy restringido.

 

OTRAS CONSIDERACIONES SOBRE LOS ANTIDEPRESIVOS

El médico también puede recomendar que combines dos antidepresivos, normalmente de distintos mecanismos de acción para ampliar el espectro de actuación sobre los neurotransmisores y mejorar la eficacia cuando uno de ellos en solitario no ha sido suficiente para mejorar la depresión. A veces es posible que se asocie también otro medicamento a los antidepresivos para aumentar sus efectos, se trata de fármacos potenciadores como antipsicóticos a dosis bajas, sales de litio, hormona tiroidea, derivados anfetamínicos o antiepilépticos. La combinación con psicoterapia también es eficaz y en muchos casos deseable.

Como ya comentamos al principio las indicaciones de los antidepresivos son muchas más, además de la principal como tratamiento de la depresión: Depresión mayor, distimia, trastorno de ansiedad generalizada o en forma de crisis de pánico, agorafobia y otras fobias, trastorno obsesivo-compulsivo, trastorno de estrés agudo y trastorno de estrés postraumático, trastorno por atracón y Bulimia nerviosa, dolor neuropático e insomnio.

Por último recordar las recomendaciones básicas: tomar el antidepresivo a las dosis indicadas de forma contante, tener paciencia porque el efecto no es inmediato, estar atento a los efectos adversos para comentarlos con su médico, no suspender el tratamiento bruscamente y sin consultarlo antes con su terapeuta, no tomar alcohol o drogas como pseudotratamiento para la depresión. Si piensa que puede sufrir de depresión consulte con los profesionales de su centro de salud que evaluarán su estado y le indicarán los pasos a seguir. La depresión tiene tratamiento eficaz.

 

Antonio Micol Torres

Médico – Psiquiatra

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GESTIÓN ESTROGÉNICA Y MICROBIOTA

GESTIÓN ESTROGÉNICA Y MICROBIOTA

GESTIÓN ESTROGÉNICA Y MICROBIOTA

¿Sabes qué son los estrógenos y que papel tienen en nuestro día a día?

 

Los estrógenos son hormonas esteroideas (provienen del colesterol) que se producen en los ovarios y en menor medida, las glándulas suprarrenales y el tejido adiposo. Son las hormonas eminentemente femeninas (aunque los hombres también tienen estrógenos) implicadas en el buen funcionamiento del ciclo menstrual y desarrollo de los caracteres sexuales secundarios femeninos, que, aunque por lo general tienen muy mala fama, son beneficiosos y necesarios para nuestra salud:

 

Tienen que ver con un mejor balance energético, regulan la funcionalidad de las células beta pancreáticas, mejoran la sensibilidad a la insulina, polarizan hacia una respuesta inmune más tolerogénica, estimulan la beta oxidación (quema) de grasas, son claves en la salud de nuestros huesos, etc…

 

Una vez que han realizado su función los estrógenos se eliminan a través del metabolismo hepático en dos fases y posteriormente llegan al intestino,  donde parte de nuestra microbiota realiza las últimas acciones sobre estrógenos que llegan ya conjugados e inactivos del hígado listos para su eliminación, y dan el último toque para eliminarlos por vía urinaria o fecal.

 

Exacto, hay una parte de nuestra microbiota llamada estroboloma, que codifica genes que a su vez fabrican enzimas (“tijeras”) implicadas en el metabolismo de los estrógenos. Traducido: Hay bacterias en nuestra microbiota que fabrican tijeras que cortan estrógenos de modo que puedan continuar hacia la eliminación, o provocar su reabsorción, con las consecuencias que conlleva.

 

Lo óptimo es que exista un equilibrio en este proceso pero puede darse que tengamos una disbiosis intestinal que nos provoque un exceso de reabsorción de estrógenos.

 

¿Qué síntomas sufriremos si esto ocurre?

 

Las personas (principalmente mujeres) que tengan una mala gestión estrogénica que provoque un aumento en la reabsorción sufrirán menstruaciones abundantes y frecuentemente dolorosas, mastalgias, dolores de cabeza… Simultáneamente nos podemos encontrar con el caso contrario, que haya un déficit de la reabsorción de los mismos, lo que provocará menores niveles circulantes y una predisposición a enfermedades relacionadas con el déficit de estos como la osteoporosis. 

 

¿Cómo podemos actuar en la reabsorción de estrógenos?

 

A pesar de que hay una predisposición genética a que esto ocurra, podemos mejorar la sintomatología de diferentes formas, entre ellas mejorando la disbiosis (consulta con un profesional para ello) o incluyendo de forma frecuente en nuestra dieta alimentos antiinflamatorios como aquellos ricos en polifenoles o la familia de las crucíferas, ricas en sulfurafano. 

Una mejora en la gestión estrogénica repercutirá en una mejora en tu salud global, ya que de forma indirecta estaremos mejorando también el conjunto de la microbiota.

Paula Hernández Rodríguez

Bióloga y Dietista

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El Síndrome de Diógenes

El Síndrome de Diógenes

¿Qué es el síndrome de Diógenes?

El síndrome de Diógenes es un trastorno que suele darse en personas mayores y que principalmente se caracteriza por una acumulación de objetos y basura en el hogar, unida a la falta de higiene y autoabandono de la persona que lo padece. Sin importar el valor real que tengan estos objetos, estas personas tienen una dificultad muy grande para deshacerse de ellos, de manera que van acumulando cada vez más.

El término hace referencia a Diógenes de Sinope, un filósofo de la Antigua Grecia que vivía en una tinaja y hacía sus necesidades en público. No obstante, dicho vínculo no es del todo correcto, pues este filósofo defendía la austeridad y no el acopio de bienes materiales.

En ocasiones, todos guardamos objetos que sabemos que no vamos a utilizar de momento (recuerdos, en previsión de una posible necesidad futura, etc.). Es algo normal y no supone ningún problema, pero cuando este fenómeno se convierte en algo habitual y provoca un deterioro personal o social que afecta a nuestras vidas hablaríamos de patología.

 

Síntomas

  • Acumulación. Desde objetos de gran valor hasta basura, no siendo el valor real o simbólico lo que produce su conservación. Como hemos comentado en el apartado anterior, existe gran incapacidad por parte del sujeto para deshacerse de estas posesiones a pesar de no tener claro el porqué de su acumulación.
  • Deterioro físico. Pérdida de peso (ausencia de horarios en la alimentación e incluso consumo de alimentos en mal estado) y falta de higiene, lo que les lleva a una apariencia descuidada y, en muchos casos, a problemas de salud.
  • Aislamiento social. Quienes padecen este síndrome suelen tener problemas de convivencia debido a su estado (falta de higiene propia y del hogar) y a la rigidez de sus pensamientos. Paulatinamente se va reduciendo el contacto con otras personas, interactuando solo para conseguir lo necesario para sobrevivir. Son frecuentes las denuncias por parte de vecinos debido al olor que irradia la vivienda, así como los insectos y roedores atraídos por los objetos.

 

Causas o factores de riesgo

Entre los factores de riesgo más comunes encontramos los siguientes:

  • La edad. Casi siempre se da en la tercera edad.
  • Estado civil. Generalmente se trata de personas viudas o que viven solas.
  • Ausencia de trabajo, jubilación. Facilita el distanciamiento social.
  • Rasgos de personalidad, sobre todo la tendencia al aislamiento, teniendo dificultades de adaptación social, así como la rigidez de pensamiento.
  • Enfermedad mental. Muchos pacientes que padecen esta enfermedad sufren algún tipo de trastorno mental: demencia, depresión, esquizofrenia, adicción a sustancias, etc. Del mismo modo, el síndrome de Diógenes puede aparecer como consecuencia de otras patologías previas como el trastorno obsesivo compulsivo (TOC) o por conductas como el coleccionismo (llevado a un extremo).
  • En ocasiones un suceso estresante precipita el inicio de los síntomas. Por ejemplo, el fallecimiento de un ser querido.
  • Probable deterioro a nivel cognitivo.

Tratamiento

 En primer lugar debemos tener en cuenta que estas personas no suelen acudir a terapia o pedir ayuda por voluntad propia (por su propio aislamiento y porque no consideran que tengan un problema), sino que son derivados presionados por sus familias, servicios judiciales o médicos.

El síndrome de Diógenes es un trastorno complejo que requiere una intervención multidisciplinar. Es necesario actuar tanto sobre las creencias del individuo como sobre sus hábitos, interviniendo también en el lugar donde vive.

  • Intervención con el paciente:

    • Terapia cognitivo-conductual

Es necesario crear conciencia de enfermedad, hacer ver al sujeto que existe un problema que requiere solución. Generalmente el paciente muestra ideas distorsionadas acerca de la utilidad de los objetos que acumula, con esta terapia se pretende realizar cambios en estos pensamientos, modificándolos o planteando otros más adaptativos. Se buscará también que el sujeto aprenda a tolerar el malestar que provoca desprenderse de los objetos.

Por otro lado, cuando exista comorbilidad con otros trastornos, habrá que tratar estos al mismo tiempo que el síndrome que nos ocupa.

    • Tratamiento farmacológico

Al igual que en la intervención psicológica, en los casos en que este síndrome sea producido o se vea agravado por otras enfermedades como la depresión o algún trastorno psicótico, será necesario aplicar las estrategias más apropiadas para tratar el trastorno en sí. Por ejemplo, es frecuente el uso de antidepresivos para mejorar el estado de ánimo.

    • Habilidades sociales

El objetivo será restablecer el contacto de la persona con el mundo, fomentando su participación en actividades sociales, lo que ayudará a combatir la soledad y ansiedad.

    • Higiene

Se favorecerá una adecuada higiene personal, de forma que el enfermo recupere tanto la salud como un aspecto limpio y cuidado. De esta forma podrá presentarse en su entorno social sin producir sentimientos de rechazo o pena.

    • Dieta

Es importante evaluar el estado de salud del sujeto, paliar las complicaciones derivadas de una inadecuada alimentación y favorecer que se gane el peso perdido.

 

  • Intervención a nivel familiar

  • Psicoeducación. Es imprescindible que el entorno conozca y comprenda en qué consiste el síndrome de Diógenes y su gravedad, para que puedan realizar un seguimiento exhaustivo de sus patrones de actividad y el paciente no vuelva al estado de aislamiento.
  • Pautas:
    • No restar importancia al problema.
    • Tratar de ser comprensivo, evitando las discusiones.
    • Utilizar todos los medios disponibles para buscar ayuda a pesar del rechazo por parte del enfermo.
    • Comprender que no se trata de un deterioro propio de la edad sino un trastorno de conducta que se puede tratar y mejorar.

 

  • Limpieza del hogar

Se debe realizar una desinfección profunda de la vivienda. Existen empresas especializadas en este tipo de limpiezas. Sin embargo, esta intervención por sí misma no puede “solucionar el problema” del sujeto, que volvería a acumular basura si no se atiende al resto de aspectos que se han expuesto.

Diferencias con el trastorno por acumulación

  • Tienen en común: acumulación de objetos que provoca problemas de espacio en el hogar e incapacidad para deshacerse de ellos.
  • Diferencias: en el trastorno por acumulación el sujeto tiene un motivo concreto para querer guardar el objeto y no suele darse un deterioro tan notable respecto a la higiene personal y alimentación.

 

¿Cómo prevenirlo?

Aunque la sintomatología expuesta en este artículo parezca exagerada, muchas personas pueden padecer un cierto grado de trastorno de acumulación, con las consecuencias que ello acarrea: gran ansiedad, no saber lo que tienes, pérdida de tiempo buscando objetos…

Cuanto antes comience el tratamiento menos arraigado estará ese estilo de vida y existirá menor rigidez de pensamiento. Para evitar llegar a esta situación lo mejor es prevenir. Aquí os dejamos algunos consejos:

  • Deshazte de lo que ya no sirve y/o no usas.
  • Mantén ordenada tu casa, es un espacio limitado y debemos evitar la acumulación.
  • Entrena tu mente. Mantente activo y busca nuevos aprendizajes, esto evitará la rigidez de pensamiento.
  • Busca un momento al día para caminar al aire libre o relajarte escuchando tu música favorita.
  • No te aísles, cuida tu vida social. Contacta con familiares o amigos al menos una vez a la semana. Comparte tus logros pero también tus preocupaciones.
  • Cuida tu imagen. Vigila tu peso, arréglate antes de salir pero mantén también una buena higiene los días que no salgas de casa.

 

Sonia Otalora Ballester

Psicóloga General Sanitario

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El Blues Materno; la tristeza postparto

El Blues Materno; la tristeza postparto

El Blues Materno es uno de los síndromes más sufridos tras haber tenido el bebé, entre un 30 y un 80% de las madres aseguran haberse sentido identificadas con los síntomas de la tristeza postparto:  llanto, tristeza, ansiedad, irritabilidad, labilidad emocional y fatiga.

Hay que tener en cuenta que el embarazo es una etapa de la vida de la mujer en la que aparecen, de manera natural, alteraciones hormonales, bioquímicas, físicas y por supuesto sociales y psicológicas, que exigen un cambio vital y una necesidad de adaptación.

Estas alteraciones pueden ocurrir desde las primeras semanas del embarazo hasta meses después del parto, y contribuyen a que las mujeres embarazadas y puérperas se encuentren en una situación de vulnerabilidad al desarrollo de problemas psicológicos tales como: depresión, distimia, trastornos adaptativos, trastornos de ansiedad, trastornos de la conducta alimentaria, trastorno bipolar o psicosis.

El Blues Materno comparte una gran cantidad de síntomas con la Depresión Postparto, la cual padecen 1 de cada 10 mujeres tras dar a luz, y por ello es importante diferenciarlos.

Blues Materno Depresión Postparto
Tristeza Tristeza
Llanto Llanto
Insomnio Insomnio/hipersomnia
Inquietud Agitación/retraso psicomotor
Fatiga Fatiga
Disminución de la concentración Disminución de la concentración
Ansiedad y preocupación Pérdida de interés por las cosas
Irritabilidad Culpabilidad/inutilidad
Labilidad emocional Pensamientos de muerte
Duración: entre el 3º día y 1 mes tras el parto. Duración: variable (se inicia en el periparto)

 

La detección de la tristeza postparto es fundamental no solo para intervenir, sino también para prevenir problemas futuros. Como afirma Contreras-Pulache (2009)

“El Blues Materno es una anunciación de desajustes presentes tanto como problemas mayores por venir, especialmente trastornos depresivos y ansiosos”.

Una adaptación adecuada a los cambios inevitables producidos por el embarazo, auguran un embarazo saludable, un postparto adaptativo y un apego seguro con el niño. Por el contrario, una adaptación anormal a estas alteraciones, supone un sufrimiento de la madre y la coloca en una situación de vulnerabilidad ante trastornos psicológicos y psiquiátricos.

Considerando el embarazo como algo natural, se tiende a ocultar aquellas manifestaciones sintomáticas que, no siendo normales, se achacan a la propia gravidez. Expresiones como “está triste (o ansiosa, o alterada, o llorosa), pero serán las hormonas, porque está embarazada; es normal…” dan naturalidad y pasan por alto todas esas señales de alarma, cuando lo común es: no llorar y no vivir el embarazo (o el puerperio) como una montaña rusa de emociones. Bien podemos pensar que se han encubierto, en demasiadas ocasiones, síntomas reales e incapacitantes.

En conclusión, las mujeres embarazadas y aquellas que acaban de ser madres, no merecen la subestimación de sus síntomas, amparados en el estado de periparto en que se encuentran. El Baby Blues puede no ser solo una tristeza pasajera (como se ha creído siempre), la mujer que lo sufre debe poder acceder a la ayuda necesaria no solo para que este síndrome no se cronifique, sino para mejorar su calidad de vida actual y la de su bebé.

Como nos regala Erica Jong:

“Ningún estado es tan similar a la locura, por un lado, y a lo divino, por el otro, como el estar embarazada. La madre se duplica, luego se divide por la mitad y nunca más estará completa”.

 

Bibliografía:

Asociación Americana del Embarazo (2019). Tristeza de postparto. https: //americanpregnancy.org/es/healthy-pregnancy/first-year-of-life/baby-blues-71032/.

Asociación Americana de Psiquiatría. (2013). Manual diagnóstico y estadístico de trastornos mentales, 5ª ed.

Contreras-Pulache, H., Mori-Quispe, E. y Lam-Figueroa, N. (2011). El Blues Materno. Contextualización, definición y presentación de un instrumento de evaluación. Revista Peruana de Epidemiología15(2), 2-3.

 

Lola García Sánchez

Psicóloga Junior

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Beneficios del EJERCICIO FÍSICO en la SALUD MENTAL

Beneficios del EJERCICIO FÍSICO en la SALUD MENTAL

Vais a poder conocer con este post los beneficios del ejercicio físico en la salud mental. Realizar ejercicio físico de manera continuada y moderada aporta numerosos beneficios para la salud física y psicológica. Mantener una vida activa contribuye a la prevención, el desarrollo y la rehabilitación de la salud así como a establecer un bienestar mental y aumentar nuestra calidad de vida, además puede prevenir la aparición de la ansiedad, la depresión u otros trastornos psiquiátricos. Enfermedades mentales muy comunes que afectan a todo tipo de personas, explicamos en otro artículo la depresión en los ancianos y también tratamiento adecuado de una depresión.

El músculo al ejercitarlo no solo tiene funciones mecánicas si no que tiene una función endocrina de secreción de sustancias (mioquinas) y reguladora del metabolismo de la glucosa muy importante, así como vía de comunicación con otros sistemas como hígado, páncreas, corazón, tejido adiposo y sobre todo el cerebro en relación con el tema que nos ocupa.

¿Qué se activa en el cerebro tras la contracción del músculo durante la práctica de deporte?

Pues con una serie de neurotransmisores como la serotonina, las endorfinas, la oxitocina y la dopamina.

La serotonina eleva la autoestima y la confianza.  Las endorfinas favorecen la relajación y la disminución del dolor. La oxitocina equilibra los vínculos afectivo-emocionales. La dopamina nos impulsa a seguir practicando deporte y superar retos al producirnos sentimientos placenteros.

Lo recomendable es realizar un mínimo semanal de 150-300 minutos de actividad física moderada aunque se puede combinar con actividad aeróbica vigorosa en función de la situación física de cada persona, incluso alternar con ejercicios de fuerza pero que impliquen a diversos grupos musculares para que la secreción de mioquinas al torrente sanguíneo sea suficiente para poner en marcha toda la maquinaria neurotransmisora cerebral.

Beneficios del ejercicio físico en la salud mental

Como consecuencia de una realización continua de ejercicio se producirá una serie de beneficios en tu salud mental y emocional, tales como:

  • Aumenta la relajación y disminuyen las emociones negativas, como la frustración, aumentando la capacidad para hacer frente al estrés y a tomar decisiones adecuadas alejando la ansiedad de nuestra vida.
  • El cerebro es capaz de trabajar más rápido facilitando el aprendizaje y la memoria, mejora la atención y la concentración, y puede prevenir y retrasar el deterioro cognitivo propio de la edad.
  • Nos induce un estado de mayor felicidad y bienestar emocional disminuyendo los sentimientos de tristeza y mejorando nuestra propia autopercepción, nuestra autoestima y finalmente nuestro autoconcepto.
  • Facilita el conocimiento de nosotros mismos, ayuda a planificar, a tener mayor capacidad de control, mejora nuestra conducta fomentando nuestros valores, nuestros compromisos, el compañerismo y el trabajo en equipo.
  • Se favorecen y se mejoran las relaciones sociales no solo por nuestro mejor estado emocional sino también porque se puede realizar deporte en compañía y se puede conocer nuevas personas que compartan un mismo espacio físico.
  • Actúa sobre el sueño combatiendo tanto el insomnio como la somnolencia diurna, las personas activas duermen mejor y en consecuencia se mantienen despiertos y alertas durante el día.
  • Aumenta la destreza y capacidad psicomotriz además de estimularse todos los sentidos mejorando nuestra capacidad sensorial.
  • Mejora el humor, la estabilidad emocional y nuestro rendimiento y productividad personal, social, familiar y laboral. Nos llenamos de energía vital.
  • Previene y ataca las adicciones, te aleja del tabaquismo, del alcoholismo y , como no, de otras drogas.

En definitiva aconsejamos a todo el mundo un estilo de vida saludable, que incluya  la práctica de ejercicio físico.

Beneficio secreto para las enfermedades afectivas

Otros importantes beneficios son los que se derivan del deporte como terapia para las enfermedades afectivas sobre todo para la Depresión, la Dra. Nagore Iriarte ha afirmado que la actividad física es una parte fundamental en el abordaje de la depresión junto a las terapias psicológicas y los antidepresivos, siempre diseñada y supervisada por técnicos. Aboga por prescribir ejercicio físico reglado como parte del tratamiento de la depresión.

Hay que tener en cuenta que la depresión es una enfermedad que produce una gran disfunción familiar, social y laboral imponiéndose un modelo biopsicosocial de tratamiento, añadiendo al psicológico y al psicofarmacológico, hábitos de vida saludables como el ejercicio físico, la dieta saludable, el control del estrés y la regulación del sueño.

Las personas con enfermedad mental sobre todo las más graves suelen tener hábitos tóxicos y la actividad física ayuda a combatir y cambiar esos hábitos, siendo una arma terapéutica no solamente en las depresiones sino en otras muchas enfermedades mentales, incluso en cualquier otra disciplina sanitaria.

Tanto es así que la Organización Mundial de la Salud (OMS) ha centrado su interés en la actividad física y la salud mental recomendando el deporte reglado y supervisado para toda la población y haciendo hincapié en las personas con  discapacidades y las personas con enfermedad mental.

Según la OMS la pandemia que sufrimos con la COVID-19 ha resaltado la importancia del ejercicio físico sobre nuestro cuerpo y también sobre nuestra mente tanto para personas sanas como para personas con enfermedad mental.

Así que sólo nos queda animarles a que comiencen a practicar siempre teniendo en cuenta su estado físico y de salud previo, consultando con su médico y empezando con suavidad para ir progresando lentamente, cada uno a su ritmo, su salud se lo agradecerá.

Antonio Micol Torres

Medico – Psiquiatra

Foto de Laker, Duduru y Andrea Piacquadio en Pexels

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