Las etapas del amor en la pareja

Las etapas del amor en la pareja

Las etapas del amor en la pareja

Para entender el amor en la pareja, es necesario diferenciar dos etapas: la breve etapa del enamoramiento y la sólida etapa del amor maduro. A continuación, vamos a describir en qué consiste cada etapa, cuáles son sus características y sus funciones a nivel biológico.

Enamoramiento:

Ortega y Gasset definió el enamoramiento como: “un estado de imbecilidad mental transitoria”, y es que durante el mismo:

  • Mostramos solo lo mejor de nosotros mismos.
  • Idealizamos a la pareja.
  • No vemos lo negativo de la pareja.
  • Si vemos algo negativo en el otro; lo justificamos.
  • Actuamos con el “corazón”, nos dejamos llevar por las emociones y sentimientos.
  • Deseamos que dure para siempre, como el romanticismo que nos mostraron en los cuentos de hadas: “fueron felices y comieron perdices”.
  • Se asegura la función vital de reproducción y continuidad de la especie.

Este estado es, biológicamente hablando, necesario para comenzar una relación. Con el aumento de la hormona dopamina (neurotransmisor que rige el placer, la euforia, responsable de la intencionalidad y motivación para conseguir algo) la vida se abre paso asegurándose la continuidad de la especie.

Una vez cumplida su función, la dopamina regresa a sus niveles normales y vuelve a aumentar la hormona de la felicidad: la serotonina (neurotransmisor responsable del control de las emociones y del apetito sexual). En este momento comenzamos a “desenamorarnos” y se abre el camino hacia el amor maduro.

Amor maduro: amor sólido. Fin del enamoramiento.

El amor maduro es lo que define Erich Fromm como: “un desafío constante; no un lugar de reposo, sino un moverse, crecer, trabajar juntos; que haya armonía o conflicto, alegría o tristeza, es secundario con respecto al hecho fundamental de que dos seres se experimentan desde la esencia de su existencia, de que son el uno con el otro al ser uno consigo mismo y no al huir de sí mismos”.

  • Nos permitimos ser nosotros mismos (dejamos ver nuestros defectos).
  • Vemos a la pareja de una manera más realista, como un ser humano que tiene defectos y virtudes.
  • Podemos ver los defectos de la pareja y decidimos amarla a pesar de ellos, sin pretender que cambie.
  • Actuamos con el “cerebro”, elegimos conscientemente continuar compartiendo nuestra vida con la pareja elegida.
  • Sabemos que no hay garantías de que sea “para siempre”. Elegimos cada día seguir compartiendo nuestra vida con la otra persona, mirando al futuro solamente para saber hacia dónde nos dirigimos como pareja.
  • Como seres sociales que somos, obtenemos de esta relación, numerosos beneficios: compañía, cariño, aprendizaje, crecimiento…

En el amor maduro hay cabida para una relación de pareja que cumple con la teoría del triángulo del amor de Stenberg, en el que es necesario que haya:

1. Compromiso con la relación: esto es, que ambos miembros tengan claro que de la barca de la relación, ninguno se bajará a pesar de las adversidades. En los buenos momentos la pareja remará en sintonía y en los malos momentos buscará la manera de que la barca no se vaya a pique; no usarán los remos como armas con las que agredirse el uno al otro mientras la barca se hunde, sino que achicarán juntos el agua y encontrarán la manera de remar que más les acerque a su objetivo común.

Las parejas sanas se distinguen de las que no lo son, no por la cantidad de problemas que se les presenten, sino por la capacidad que tienen de resolverlos.

2. Pasión. Por supuesto la pasión es algo que fluctúa según el momento vital en que nos encontremos y ello no significa necesariamente que la relación se esté estropeando, aunque es importante encontrar el motivo para saber si se trata de algo temporal. Muchos factores pueden influir en ello: enfermedades, embarazo, maternidad/paternidad, estrés, etc. Por eso es conveniente darse cuenta del momento en que la pasión comienza a disminuir, comunicarlo a la pareja y encontrar una solución para que la situación no empeore.

3. Intimidad. Es normal que cuando la vida se va complicando (trabajo, hijos, problemas en las familias de origen…) los momentos de intimidad vayan disminuyendo sin que nos demos cuenta. Pasan los días y apenas hemos cruzado unas palabras con nuestra pareja. Esto debe alertarnos: uno de los vértices del triángulo comienza a flaquear. Hacérselo saber a nuestra pareja y buscar 15 minutos al día para estar a solas y hablar de las cosas que nos han sucedido en la jornada puede ayudar a recuperar esos momentos de comunicación íntima.

Como afirma Silvia Congost: “El amor de pareja es un sentimiento que nace de la convivencia, del compartir, de un dar y recibir a partes iguales, de tener intereses mutuos, sueños compartidos. Y por supuesto siempre que hay amor, hay bondad, compasión y ganas de compartir con esa persona”.

La terapia de pareja es un recurso muy valioso al que acudir cuando el funcionamiento de la pareja no es saludable o cuando los problemas que han surgido no pueden ser resueltos con los recursos disponibles. En estos casos, es sabia la opción de pedir ayuda. En terapia se consigue comprender las causas de los problemas y se obtienen las herramientas necesarias para solucionarlos. 

Triángulo del amor de Stenberg

etapas del amor

Bibliografía:

Congost, S. (2017) Si duele no es amor. Ed. Zehn.
Fromm, E. (2007) El arte de amar. Ed. Paidós.
Mansukhani, A. Conferencia vínculos, amor y pareja. III Jornadas de Bienestar. OAE U. Málaga.

 

 

Lola García Sánchez 

Psicóloga General Sanitario

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Relación Covid y disfunción eréctil

Relación Covid y disfunción eréctil

RELACIÓN COVID Y DISFUNCIONES ERÉCTIL

Se está observando un aumento de disfunciones sexuales en población adulta. Nos preguntamos si el haber pasado la enfermedad del COVID guarda relación con esta problemática. Hay estudios muy diversos sobre esto y algunos muestran relaciones significativas, concretamente el haber pasado el COVID y problemas de disfunción eréctil.

La disfunción eréctil es la dificultad o incapacidad para lograr o mantener una erección del pene que dé lugar a una relación sexual satisfactoria, también conocida como impotencia sexual.  Afecta a muchos hombres y aumenta con la edad, pero para poder considerarla una alteración es necesario que se manifieste de forma persistente.

El principal síntoma de la disfunción eréctil es un cambio en la calidad de la erección. Si la causa es física, normalmente se presenta la incapacidad para tener una erección al despertarse por la mañana. Si se origina por causas psicológicas, la disfunción eréctil se produce durante un período de tiempo concreto.

 

Revisando la información científica relacionada con este tema hemos encontrado lo siguiente:

  • Recientemente ha salido a la luz un nuevo hallazgo, el covid-19 puede causar disfunción eréctil meses después de que un hombre se haya recuperado de la enfermedad. Los científicos de la Universidad de Miami escanearon el tejido del pene de dos pacientes recuperados de Covid de 65 y 71 años que luchaban por tener erecciones. Y es así como llegaron a esta primicia mundial, ya que descubrieron que el virus persistía en todo el aparato sexual masculino más de seis meses después de haber estado enfermos. Cabe mencionar que uno de los hombres había estado gravemente enfermo y había sido ingresado en el hospital, el segundo candidato solo había padecido Covid-19 leve. Lo que sugiere que cualquier persona infectada puede estar en riesgo

 Ambos hombres tenían más de mediana edad, uno padecía presión arterial alta y enfermedad cardíaca, lo que aumenta el riesgo de problemas de erección. Sin embargo ninguno tenía disfunción eréctil antes de su pelea con el Covid.

Este reciente trabajo de investigación sugiere que la presencia del covid-19 puede bloquear el flujo sanguíneo a los genitales, lo que dificulta las relaciones sexuales. Lo cual suele provocar hinchazón y disfunción en el revestimiento de los vasos sanguíneos que atraviesan el cuerpo y llegan al pene.

  • Según el estudio del Dr. Ramasamy, los hombres que anteriormente no se quejaban de disfunción eréctil desarrollaron una disfunción eréctil bastante grave después de la aparición de la infección por Covid”, lo que supondría un aviso para los hombres que desarrollan la infección por Covid. Aunque este fue un pequeño estudio, los datos que aporta son significativos y abren la puerta a futuros estudios al respecto.
  • Según el estudio de la Universidad de Roma Tor Vergata aquellos pacientes que sufrieron la enfermedad del Covid, presentaron niveles elevados de testosterona, afectando estos niveles tanto al desarrollo de la enfermedad del Covid, aumentando la tasa de hospitalización en cuidados intensivos, como provocando en el paciente problemas de eyaculación precoz, infertilidad y disfunción eréctil. Además, unos niveles altos de testosterona curiosamente aumentan la probabilidad de contraer el Covid.
  • Un estudio de la Universidad Eskisehir de Turquía concluye que la enfermedad del Covid por la presencia de SARS-CoV-2 provoca cambios histológicos compatibles con orquitis y alteraciones de hormonas sexuales. En muestras de fallecidos se encontró orquitis y amplia destrucción de los testículos. Se ha descubierto que la disfunción eréctil es un marcador clínico y predictor de enfermedades crónicas no transmisibles, en concreto, cardiovascular. Es decir, personas que acuden a consulta con problemas de disfunción eréctil pueden estar enmascarando un problema cardíaco que daría la cara de 3 a 6 meses después.
  • En esta misma Universidad de Turquía se llevó a cabo un estudio en el que se investigó la posible relación entre el Covid y disfunciones sexuales en mujeres. Se concluyó que tras pasar la enfermedad del Covid disminuyó la frecuencia de las relaciones sexuales, no siendo significativo en la disminución de la calidad de vida.

 

Conclusión

Al ser un tema reciente y novedoso hemos encontrado dificultad a la hora de encontrar artículos científicos que estudiasen la relación entre Covid y disfunción eréctil. Todo apunta a que sí existe una relación significativa. El Covid afecta a la presión arterial, al flujo sanguíneo,  provocando hinchazón y disfunción en el revestimiento de los vasos, afectando además, a los niveles de testosterona, cambios histológicos y alteraciones hormonales.

Los artículos científicos en los que nos hemos basado abren las puertas a nuevas investigaciones sobre las repercusiones del Covid y disfunciones sexuales en general, tanto en población masculina como femenina.

 

 

 

REFERENCIAS BIBLIOGRÁFICAS:

Bernard I, Limonta D. Mahal LK, Hobman TC. Endothelium infection and dysregulation by SARS-CoV-2: Evidence and caveat in COVID-19. Viruses. 2021; 13 (1): 29.

-Karkin K, Alma E. Erectile dysfunction and testosterone levels prior to COVID-19 disease: What is the relationship? Arch Ital Urol Androl. 2021 Dec 21;93(4):460464.

-Kaya Y, Kaya C, Tahta T, Kartal T, Tokgöz VY. Examination of the effect of COVID-19 on sexual dysfunction in women. Int J Clin Pract. 2021 Mar;75(3):e13923.

-Sansone A, Mollaioli D, Ciocca G, Colonnello E, Limoncin E, Balercia G, Jannini EA. “Mask up to keep it up”: Preliminary evidence of the association between erectile dysfunction and COVID-19. Andrology. 2021 Jul;9(4):1053-1059.

 

 

María del Rocío Rubio Rueda

Encarni Sánchez Quesada

Alumnas en Promentium

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¿Cómo prepararte psicológicamente para el parto?

¿Cómo prepararte psicológicamente para el parto?

¿Cómo prepararte psicológicamente para el parto?

El papel de las emociones.

 

“Somos la única especie mamífera que duda de su capacidad de dar a luz”

Ina May Gaskin

 

El parto es un proceso natural y único en cada mujer y en cada embarazo. Sin embargo, cuando este está llegando a su fin, pueden comenzar a aflorar emociones básicas como el miedo o la sorpresa que nos hacen sentir: preocupadas, agobiadas, inseguras, ansiosas, asustadas o confundidas.

Las emociones tienen la función de facilitar la conducta apropiada en cada situación. En el caso del miedo, la función adaptativa de nuestro organismo es la protección; y en el caso de la sorpresa, la función adaptativa es la exploración. Y puede ser que esas emociones, hayan empezado ya a cumplir su cometido y te hayan impulsado a buscar información y a estar leyendo, en este momento, este artículo.

Por lo tanto, podemos decir que las emociones son nuestras aliadas porque nos ayudan a sobrevivir y a adaptarnos a las nuevas situaciones. Sin embargo, la cognición (los pensamientos que surgen como consecuencia de esas emociones), puede hacer que experimentemos sentimientos negativos y poco adaptativos.

Estos pensamientos aparecen automáticamente y son el resultado de las ideas y asociaciones que hacemos a partir de nuestras experiencias y conocimientos sobre el tema (estos conocimientos están formados también por las experiencias de otros). Y, a falta de conocimientos, o a pesar de ellos, entrará en juego, irremediablemente, la imaginación, y entonces ya estarán sobre el escenario todos los actores necesarios para que, si no somos conscientes de ello, la función finalice sin muchas rosas sobre las tablas.

7 Pasos para prepararnos psicológicamente

 

La buena noticia es que puedes prepararte psicológicamente para el parto.

  • En primer lugar, felicitarte por estar buscando respuestas a tus inquietudes.

  • En segundo lugar es importante repetirnos a nosotras mismas, que las experiencias que han tenido otras mujeres en sus partos, son solo sus experiencias y que en ningún caso tienen por qué ser las nuestras.

  • En tercer lugar es necesario ser conscientes de que, al igual que las emociones son reales y necesarias, los pensamientos acerca de esas emociones no tienen por qué ser reales y si no están siendo de ayuda, pueden ser modificados.

Sería bueno que comenzaras a practicar las siguientes autoafirmaciones:

“Confío en mi misma”, “confío en que mi cuerpo me avisará de la necesidad de pedir ayuda”,  “soy plenamente capaz, como toda mamífera, de dar a luz”, “el nacimiento de mi hijo es algo natural y saludable”, “las contracciones son mis aliadas, con cada contracción mi bebé está más cerca de nacer”, “las contracciones no son más fuertes que yo porque son parte de mi”…

  • En cuarto lugar, ser conscientes de la unidad del cuerpo y la mente. Si nuestra mente está creando pensamientos negativos, se generarán sentimientos desacordes con el inicio adecuado del parto. El cerebro es muy primitivo (no sabe distinguir el peligro real del imaginado), y si con nuestros pensamientos le alertamos de un posible peligro, él lo creerá y no propiciará el ambiente adecuado para la producción de las hormonas desencadenantes y coadyuvantes del proceso natural del parto. Por ello, aunque parezca obvio, debes tener muy presente que un estado de calma y tranquilidad, contribuirá a que se desencadene el trabajo de parto de manera natural y productiva.

Para ello, puedes comenzar a realizar, diariamente, ejercicios de meditación guiada como este  y así ir, poco a poco, familiarizándote con la sensación de relajación y bienestar, para que, cuando llegue el momento, puedas acudir a esa sensación.

  • En quinto lugar, la respiración interpreta un gran papel durante todo el proceso. Aprender a respirar adecuadamente contribuirá a estar en sintonía con nuestro cuerpo en el momento clave. Aguantar la respiración, o mantener el abdomen en tensión, limitará la cantidad de oxígeno que llega a los músculos y al bebé, dificultando la dilatación. Por ello, respirar profundamente (sintiendo como el aire, primero, expande el pecho y después, llena el abdomen) ayudará a las contracciones a ser más productivas. Al llegar a la fase de expulsión, inspira por la nariz y exhala por la boca, intentando que la espiración sea siempre más larga. Escucha a tu cuerpo y respira como él te pida pero sé consciente de tu respiración, ella será la gran aliada de las contracciones.

Carmen Moreno en su libro “Hipnoparto”, llama “olas uterinas” a las contracciones (por el vaivén de las mismas) y nos invita a recitar un mantra, en los momentos de descanso que tienen lugar entre contracción y contracción, para contribuir al estado de calma: “cada ola uterina tiene una función; y me acerca a ti”.

  • En sexto lugar: acepta lo que venga. No es posible predecir cómo será tu parto, por ello, lo más adaptativo es ser flexibles y confiar en que, la manera en que este se desarrolle será la correcta según las circunstancias. Confiar, además de en tu capacidad innata de parir, en los profesionales que te atiendan, y saber que tienes el derecho de preguntarles todas las dudas que te vayan surgiendo, será clave para mantener la calma.

  • Por último, si sientes que estás emocionalmente desbordada o aturdida y te encuentras ansiosa o deprimida, no dudes en pedir ayuda y contactar con un profesional de la salud mental.

 En post anteriores hemos estado tratando de explicar el blues materno, si queréis saber más pincha aquí

Bibliografía

Moreno, C. (2018) Hipnoparto.

Fernandez-Abascal, E., García Rodriguez, B., Jiménez Sánchez, M. P., Martín Díaz, M. D., Domínguez Sánchez, F. J., (2014) Psicología de la emoción, Ed. Universitaria Ramón Areces UNED.

 

Lola García Sánchez

Psicóloga Junior en Centro Promentium

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Antidepresivos

Antidepresivos

INTRODUCCIÓN

Los antidepresivos son medicamentos para tratar la depresión, por lo tanto deben ser recetados por un médico, son fármacos que tienen la capacidad de mejorar el estado de ánimo en personas deprimidas. No son euforizantes por lo que  no van a producir euforia en las personas con un estado de ánimo normal. Estos medicamentos ayudan a mejorar la forma en que el cerebro utiliza ciertas sustancias químicas naturales.

Estas sustancias afectan a las personas de diferentes maneras, por eso hay varios tipos. Suelen tardar  2-3 semanas en comenzar a hacer efecto y es necesario esperar otras 2-3 semanas más para observar su efecto completo. Puede que tenga que probar uno o más tipos antes de encontrar uno que le funcione, no siempre es efectivo el primero que se utiliza.

Los antidepresivos se llaman así porque su principal acción es antidepresiva pero, además de tratar la depresión, pueden tratar otros trastornos psiquiátricos muy distintos aunque casi todos relacionados con la ansiedad. Estos medicamentos pueden causar algunos efectos secundarios menores que, en general, no duran mucho tiempo, debe Informar al médico en caso de notar algo que no le haya comentado en la consulta o que sea en grado mayor.

También debe informarle al médico si toma otras medicinas, vitaminas o suplementos de herbolarios por si tuvieran interacciones significativas. Es importante que continúe tomando las medicinas aunque se sienta mejor y no deje de tomarlas sin hablar con el médico ya que suele ser necesario un tiempo largo de tratamiento encontrándose bien para evitar o minimizar recaídas y recurrencias. Generalmente, los antidepresivos no deben interrumpirse de forma abrupta sino gradualmente.

 

PRINCIPALES TIPOS DE ANTIDEPRESIVOS

Inhibidores selectivos de la recaptación de serotonina. (ISRS)

Fluoxetina, fluvoxamina, paroxetina, sertralina, citalopram y escitalopram.

Los ISRS suelen ser el primer tipo de antidepresivo que le recetará su médico, tienden a tener menos efectos secundarios y es menos probable que causen problemas a dosis terapéuticas más altas. Actúan sobre la neurotransmisión de la serotonina. La serotonina es un neurotransmisor que facilita la comunicación entre neuronas en el cerebro y en el sistema nervioso en general. La serotonina está implicada en la regulación del estado de ánimo, la ira, la agresividad, la percepción, el apetito, la sexualidad, el sueño, la temperatura y otras funciones. Los efectos secundarios más comunes de los ISRS incluyen: náuseas, diarrea, dolores de cabeza, inquietud y problemas sexuales. Lo normal es que sea en grado de molestia y que en pocos días desaparezcan sin más, siendo raro la retirada de los fármacos por intolerancia.

 

Inhibidores de la recaptación de serotonina y noradrenalina. (IRSN)

Venlafaxina, duloxetina y desvenlafaxina.

Pueden llamarse también antidepresivos duales y con respecto de los ISRS pueden ser más eficaces en la mejora de los síntomas relacionados con la apatía, la motivación, la dificultad para experimentar placer o sentir interés. Por el contrario pueden tener más efectos secundarios correspondientes a su efecto noradrenérgico: sudoración, estreñimiento, boca seca, nerviosismo e hipertensión arterial. También suelen ser leves, poco frecuentes y mejoran con el paso del tiempo.

Otros antidepresivos.

Trazodona, mirtazapina, bupropión, vortioxetina, reboxetina, agomelatina y tianeptina.

Estos medicamentos no forman parte conjuntamente de ninguna otra categoría de antidepresivos, cada uno tiene un mecanismo de acción distinto a los anteriores y entre ellos, los agrupamos en contraposición a los dos grupos más comunes, son también recetados habitualmente.

La trazodona se receta junto a otro antidepresivo para mejorar el sueño, la mirtazapina también mejora el sueño y el apetito y también suele utilizarse como coadyuvante de otro antidepresivo.

El bupropión es uno de los pocos antidepresivos que no se asocian con frecuencia a los efectos secundarios sexuales ya que no tiene acción serotoninérgico sino noradrenérgica y dopaminérgica.

La vortioxetina es el último antidepresivo en llegar a las farmacias, podría incluirse en el grupo de los ISRS pero al tener un mecanismo  de acción multimodal parece que puede ofrecer más beneficios.

La reboxetina tiene exclusivamente acción noradrenérgica por lo que muchas veces requiere de la combinación con un antidepresivo serotoninérgico.

La agomelatina y la tianeptina suelen utlizarse menos y normalmente como coadyuvantes, tiene mecanismos de acción completamente distintos a los anteriores.

Antidepresivos tricíclicos.

clorimipramina, imipramina, nortriptilina, amitriptilina.

Los antidepresivos tricíclicos como suelen causar más efectos secundarios que los antidepresivos más modernos generalmente se recetan cuando no ha habido buenos resultados con los anteriores.

Inhibidores de la monoaminoxidasa. (IMAOs)

tranilcipromina,  fenelzina , isocarboxazida

Dado que los inhibidores de la monoaminoxidasa pueden tener efectos secundarios graves su uso está muy restringido.

 

OTRAS CONSIDERACIONES SOBRE LOS ANTIDEPRESIVOS

El médico también puede recomendar que combines dos antidepresivos, normalmente de distintos mecanismos de acción para ampliar el espectro de actuación sobre los neurotransmisores y mejorar la eficacia cuando uno de ellos en solitario no ha sido suficiente para mejorar la depresión. A veces es posible que se asocie también otro medicamento a los antidepresivos para aumentar sus efectos, se trata de fármacos potenciadores como antipsicóticos a dosis bajas, sales de litio, hormona tiroidea, derivados anfetamínicos o antiepilépticos. La combinación con psicoterapia también es eficaz y en muchos casos deseable.

Como ya comentamos al principio las indicaciones de los antidepresivos son muchas más, además de la principal como tratamiento de la depresión: Depresión mayor, distimia, trastorno de ansiedad generalizada o en forma de crisis de pánico, agorafobia y otras fobias, trastorno obsesivo-compulsivo, trastorno de estrés agudo y trastorno de estrés postraumático, trastorno por atracón y Bulimia nerviosa, dolor neuropático e insomnio.

Por último recordar las recomendaciones básicas: tomar el antidepresivo a las dosis indicadas de forma contante, tener paciencia porque el efecto no es inmediato, estar atento a los efectos adversos para comentarlos con su médico, no suspender el tratamiento bruscamente y sin consultarlo antes con su terapeuta, no tomar alcohol o drogas como pseudotratamiento para la depresión. Si piensa que puede sufrir de depresión consulte con los profesionales de su centro de salud que evaluarán su estado y le indicarán los pasos a seguir. La depresión tiene tratamiento eficaz.

 

Antonio Micol Torres

Médico – Psiquiatra

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GESTIÓN ESTROGÉNICA Y MICROBIOTA

GESTIÓN ESTROGÉNICA Y MICROBIOTA

GESTIÓN ESTROGÉNICA Y MICROBIOTA

¿Sabes qué son los estrógenos y que papel tienen en nuestro día a día?

 

Los estrógenos son hormonas esteroideas (provienen del colesterol) que se producen en los ovarios y en menor medida, las glándulas suprarrenales y el tejido adiposo. Son las hormonas eminentemente femeninas (aunque los hombres también tienen estrógenos) implicadas en el buen funcionamiento del ciclo menstrual y desarrollo de los caracteres sexuales secundarios femeninos, que, aunque por lo general tienen muy mala fama, son beneficiosos y necesarios para nuestra salud:

 

Tienen que ver con un mejor balance energético, regulan la funcionalidad de las células beta pancreáticas, mejoran la sensibilidad a la insulina, polarizan hacia una respuesta inmune más tolerogénica, estimulan la beta oxidación (quema) de grasas, son claves en la salud de nuestros huesos, etc…

 

Una vez que han realizado su función los estrógenos se eliminan a través del metabolismo hepático en dos fases y posteriormente llegan al intestino,  donde parte de nuestra microbiota realiza las últimas acciones sobre estrógenos que llegan ya conjugados e inactivos del hígado listos para su eliminación, y dan el último toque para eliminarlos por vía urinaria o fecal.

 

Exacto, hay una parte de nuestra microbiota llamada estroboloma, que codifica genes que a su vez fabrican enzimas (“tijeras”) implicadas en el metabolismo de los estrógenos. Traducido: Hay bacterias en nuestra microbiota que fabrican tijeras que cortan estrógenos de modo que puedan continuar hacia la eliminación, o provocar su reabsorción, con las consecuencias que conlleva.

 

Lo óptimo es que exista un equilibrio en este proceso pero puede darse que tengamos una disbiosis intestinal que nos provoque un exceso de reabsorción de estrógenos.

 

¿Qué síntomas sufriremos si esto ocurre?

 

Las personas (principalmente mujeres) que tengan una mala gestión estrogénica que provoque un aumento en la reabsorción sufrirán menstruaciones abundantes y frecuentemente dolorosas, mastalgias, dolores de cabeza… Simultáneamente nos podemos encontrar con el caso contrario, que haya un déficit de la reabsorción de los mismos, lo que provocará menores niveles circulantes y una predisposición a enfermedades relacionadas con el déficit de estos como la osteoporosis. 

 

¿Cómo podemos actuar en la reabsorción de estrógenos?

 

A pesar de que hay una predisposición genética a que esto ocurra, podemos mejorar la sintomatología de diferentes formas, entre ellas mejorando la disbiosis (consulta con un profesional para ello) o incluyendo de forma frecuente en nuestra dieta alimentos antiinflamatorios como aquellos ricos en polifenoles o la familia de las crucíferas, ricas en sulfurafano. 

Una mejora en la gestión estrogénica repercutirá en una mejora en tu salud global, ya que de forma indirecta estaremos mejorando también el conjunto de la microbiota.

Paula Hernández Rodríguez

Bióloga y Dietista

Foto de Dreamstime

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