Optimizar el estudio: organizarse es la clave

Optimizar el estudio: organizarse es la clave

 


Organización

  • Tener en cuenta
  • Priorizar
  • Fechar

 

Tener en cuenta

Para una adecuada organización debemos por tener en cuenta, no solo las tareas, también el tiempo del que disponemos y los días que en realidad no son de utilidad (cumpleaños, eventos, días de descanso, posibles malestares: menstruación, cita con dentista, resacas, etc.)

Priorizar

No perdamos el tiempo escogiendo el orden sin pensar. Debemos optimizar nuestros esfuerzos de modo que, si hay un imprevisto, lo más urgente ya esté hecho. Esta tabla puede servir de guía:

#1: Lo más urgente e importante se hace lo primero. Lo que más nota aporte, lo indispensable para aprobar: trabajos, exposiciones, exámenes…

#2: Lo que es urgente pero no importante, se puede hacer en segundo lugar. ¿Por qué? Porque corre prisa, pero no pasa nada si no llevas hechos los deberes, pero puedes tener problemas si no entregas un trabajo.

#3 Lo que es importante pero no urgente, hay que tenerlo muy en cuenta. Debemos decidir cuando hacerlo y ocuparnos de ello cuanto antes para que no nos pille el toro. Como es importante, tiene prioridad, pero no tanto como lo urgente, ya que la deadline está más próxima. Por tanto, si es posible se hará cuanto antes, si no se decidirá cuándo ponerse a ello.

#4 Lo que no es ni importante ni urgente, sin duda debe hacerse, pero es lo más prescindible. Si te ves apurado, esto es lo que se aparta para otro día.

¡A tener en cuenta!

  • Puede que dentro de lo urgente (#1 o #2) haya tareas #4, por ejemplo: dentro de una exposición, debemos tener la información, memorizar el discurso y preparar el PowerPoint. Es necesario que esto esté hecho ya que es prioridad 1, pero no tiene porqué tener efectos y estar bonito… Si hay otras cosas prioritarias nivel 1, es mejor tenerlo todo acabado, dejando los arreglos y detalles para cuando lo urgente esté acabado. Si nos dormimos en los laureles escogiendo las mejores ilustraciones, puede que no nos dé tiempo a memorizar el texto como es debido o incluso acabar la presentación.
  • Dentro de lo #2, ya que no son cosas importantes, seguro que encontramos cosas que delegar. En los estudios es menos común, pero también encontramos cosas urgentes sin tanta importancia: como imprimir el trabajo, escoger la portada, comprar materiales… Podemos pedir ayuda a alguien que nos ahorre un tiempo muy valioso, pero asegúrate de que sea una persona de confianza, o que tengas el tiempo necesario para hacerlo por ti mismo si la ayuda falla.
  • Ten en cuenta el tiempo necesario para cada tarea, puedes dejar para mañana unos deberes, ya que se hacen en 30 minutos, pero no puedes apurar si se trata de un trabajo entero. Para eso van los siguientes consejos.

 

Fechar

Es muy fácil caer en la procrastinación y postergar las tareas, pero a veces nos fijamos demasiado en la fecha y poco en el grueso de la tarea. Me explico:

  • Si tengo un ejercicio de cálculo y lo suelo resolver en 20 minutos, seguro que lo puedo dejar para el día antes.
  • Si tengo que entregar una redacción, que me suele llevar un par de horas, puede que lo deje para el día de antes, pero ¿Cuánto tiempo me sobraría para otras tareas urgentes? ¿quiero arriesgarme cuando tengo el tiempo ahora?
  • Si tengo un trabajo de 40 folios, ¿es realmente posible dejarlo para la noche de antes? La respuesta es NO. Todos lo hemos hecho, ¿pero a qué precio?: mal acabado, menos horas de sueño, ansiedad, otras tareas sin hacer…

Antes de retrasar algo para el último día, debemos ver si es posible realmente hacerlo en tan poco tiempo. Debemos preguntarnos:

  • ¿Cuánto suelo tardar?
  • ¿Realmente lo puedo dejar para el día de antes?
  • ¿Tengo espacio para otras tareas o imprevistos?
  • ¿Cómo es de importante que esté bien hecho?

Hay distintas claves para no procrastinar, pero una importante es saber los límites hasta dónde puedes retrasar las tareas.

Para esto, una vez consultes tu agenda, puedes colocar en un calendario de vista mensual cada tarea un día antes de su fecha límite, para hacerte una idea de los días de agobio o relax. Así puedes decidir si descansar o adelantar trabajo. Incluso puedes usar un sistema de colores para destacar las fechas límite verdaderamente importantes.

También se pueden colocar a modo de lista, pero es menos visual y se tiende más a dejarlo para otro día. El calendario puede agobiar, al ver todas las tareas pendientes, pero eso es lo que buscamos, un motivo para no dejarlo para mañana y ponernos ¡manos a la obra!

Una forma útil es poner tus propias fechas límite:

  • Calcula cuanto tiempo va a llevarte la tarea y sé consecuente con el tiempo del que dispones.
  • Afrontar un trabajo de 40 folios se puede hacer cuesta arriba y no encontrar el tiempo para ponerte, pero si lo divides por submetas, será más sencillo y abarcable.
  1. Divide el trabajo en partes, el examen en temas, el estudio en páginas…
  2. Calcula el tiempo que te llevaría aproximadamente cada una.
  3. Establece fechas límite para cada apartado/grupo de tareas.
  4. Trata las fechas límite como si fueran reales, de hecho lo son, seguro que si las retrasas acumularás trabajo y a tu yo del futuro no le hará ninguna gracia. No te haces ningún favor sumando ansiedad, nervios, incertidumbre a tus tareas o falta de sueño. En éste artículo puedes informarte sobre las consecuencias del déficit del sueño.
  5. Ten en cuenta en el nuevo fechado el tiempo real del que dispones, guardando espacio para imprevistos y otras tareas. Sé realista, ten en cuenta el tiempo verdadero que te ocupa la tarea, con distracciones, etc. y ajústalo si al comenzar ves que vas más lento de lo esperado.
  6. Puede ser útil establecer cortafuegos: días libres de merecido descanso, que pueden convertirse en días de compensar trabajo acumulado o de adelantar tareas si surge un evento que no nos queremos perder.
  • Coloca bien destacada la fecha límite y calculando el tiempo necesario, ve colocando las metas hacia atrás. Así, el día que no tengas tanta carga, puedes avanzar e ir tachando cosas de la lista.

 

¡El trabajo de hoy es el descanso de mañana!

Ejemplo:

calendario

Luna Cánovas Requena

Psicóloga General Sanitaria

Foto de Rawpixel.com en Freepik

 

Suscríbete al blog

[newsletter_signup_form id=1]

Relaciones tóxicas

Relaciones tóxicas

Llamamos relación al trato o asociación que se da entre dos o más personas. En ocasiones, al hablar de relaciones tóxicas tendemos a pensar únicamente en relaciones amorosas o de pareja. Pero esa toxicidad puede ocurrir en cualquier ámbito:

  • Amistad
  • Trabajo
  • Compañeros de clase
  • Familia
  • Pareja

Factores que intervienen

Antes de entrar en aquello que caracteriza a una relación tóxica, me gustaría hablar de dos factores a partir de los cuales se puede constituir este tipo de vínculo:

  • Personas tóxicas

Se trata de individuos cuya personalidad, aprendizaje vital, presencia y/o actitud hace que resulte dañina para las personas con que se relaciona. Suelen poseer una gran inseguridad y falta de empatía, existiendo diferentes perfiles: victimistas, narcisistas, descalificadores, agresivos, manipuladores, etc.

  • Dinámicas tóxicas

Lo que es tóxico es la forma de relacionarse de ambas personas. Se produce poco a poco, sacando aspectos y modos de actuar de cada uno que no se dan con otras personas. Suelen llevar a intentos de cambio y una posterior frustración al ver que no se consigue. Ambos miembros son responsables del mantenimiento de dicha dinámica relacional.

 

Características generales: cómo detectar si estoy inmerso en una relación tóxica

  • Esa relación nos supone un desgaste, como si estar con esa persona nos restara energía.
  • En ocasiones se basa en el control y autoridad de un sujeto sobre otro, no existiendo en cambio libertad y respeto mutuo.
  • El sentimiento que tenemos respecto a la relación es negativo; sentimos frustración, impotencia, ansiedad, rabia, miedo, etc.
  • No puedes ser tú mismo.
  • La otra persona te recuerda tus defectos constantemente, te utiliza o critica.

 

¿Por qué seguimos inmersos en una relación tóxica?

Las causas pueden ser muy variables de una persona a otra, pero como norma general, como variables mantenedoras de una relación tóxica podríamos nombrar las siguientes:

  • Repetimos patrones del pasado, muchas veces de manera inconsciente. “Más vale malo conocido…” … (incluso relaciones que hemos vivido en nuestro entorno durante la infancia) aunque no nos hagan sentir bien, mostrándose como una especie de zona de confort.

 

  • Creencias irracionales respecto a que, a pesar del daño que nos produce, la persona tóxica es mejor que nada. Provocada por el miedo a la soledad o al abandono en sí.

 

  • Inicio positivo de la relación. Puede que no todo haya sido negativo. El buen inicio de una relación que posteriormente se tornará tóxica o el juego de seducción que emplea al comienzo una persona tóxica nos hace sentir muy bien, únicos y especiales para alguien. Este recuerdo puede actuar de anclaje para el mantenimiento del vínculo a pesar de que ahora las cosas sean muy diferentes, con la esperanza de volver a ese estado en el futuro.

 

  • Necesidad de vinculación. Sentirnos cuidados, protegidos y queridos, aunque sea de una forma inestable y dañina.

 

  • Presión social. Existe un “guion” o camino a seguir impuesto por los padres, la sociedad, etc. Por ejemplo: sentirnos “obligados” a mantener una antigua amistad que ya no nos aporta nada positivo, tolerar el comportamiento de una persona por ser miembro de la familia, no romper una relación de pareja por el “qué dirán”, permitir que nos traten mal en el trabajo para no perder esa estabilidad económica, etc.

 

  • Dependencia emocional. La persona dependiente puede necesitar del otro en diferentes aspectos que no se atreve a hacer por sí mismo, por su propia inseguridad.

 

Recomendaciones para salir de una relación tóxica

  • Rompe con el aislamiento, expresa cómo te sientes a otras personas.
  • No normalices la situación y ciertos comportamientos.
  • El querer no lo puede todo, a veces es necesario soltar lo que nos daña.
  • Cambia la perspectiva. Reflexiona sobre qué le aconsejarías a alguien especial para ti que estuviera pasando por tu misma situación. Echa un vistazo a nuestro artículo: «Cómo hacer cambios en tu vida»
  • Pide ayuda.
  • Practica el autocuidado.

 

Cuando no podemos escapar, ¿cómo sobrevivimos?

A veces puede ser muy doloroso o difícil dejar de tener contacto, bien sea porque se trata de un familiar cercano, un entorno laboral al que de momento no es posible renunciar, etc. Podemos hacerte algunas recomendaciones como las siguientes:

  • Mantén la distancia. Reduce al mínimo el contacto y sírvete de la presencia de otras personas que ayuden a disminuir la tensión entre ambos.

 

  • Sé asertivo/a. Debemos ser claros, exponiendo cómo nos sentimos, intentando dar una alternativa o solución al conflicto. No obstante, debemos hacerlo de forma asertiva, no entrando al enfrentamiento ni dejándonos llevar por el otro, pero sí bloqueando su manipulación y manteniendo nuestro punto de vista. Lee «Problemas de asertividad» para conocer más sobre este término.

 

  • Realiza actividades y relaciones agradables y positivas. Para contrarrestar dicho desgaste, deberemos continuar con nuestra vida, mimarnos cuando estemos a solas. Mantener nuestras rutinas y proyectos a pesar del malestar que nos provoque esa persona y cuidar nuestra autoestima.

 

Si te ves inmerso en una relación tóxica, y estás encontrando dificultades para salir de ella, no dudes en contactar con un profesional que pueda ayudarte en este proceso. En nuestro centro disponemos de profesionales especializados en pareja que pueden orientarte tanto individual como a nivel de pareja y familiar.

Así mismo, si es una relación de pareja que se ha convertido en un maltrato o violencia de algún tipo (psicológica, física, económica, sexual, …), te recomendamos que contactes con los organismos dispuestos en tu región para orientarte y ayudarte con esta situación. El teléfono para víctimas de violencia de género es el 016, aunque también puedes dirigirte a la Red de Centros de Atención Especializada para Mujeres Víctimas de Violencia (CAVI) y/o al Equipo Municipal de Atención a la Violencia de Género (EMAVI).

En caso de violencia familiar, en Murcia contamos también con un Equipo de protección y atención a la familia (EPAF), al que pueden acudir víctimas de violencia de género y doméstica.

 

Sonia Otálora Ballester

Psicóloga General Sanitaria

Foto de Anthony Shkraba en Pexels

Suscríbete al blog

[newsletter_signup_form id=1]

Altas capacidades en adolescentes

¿Qué son las altas capacidades?

Altas capacidades son aquellas capacidades intelectuales que se diferencian en su forma de las capacidades intelectuales del resto de personas.

Una alta capacidad no es solo una capacidad intelectual diferente en cantidad o nivel (cuantitativo), es decir, un niño que saca notas altas no tiene altas capacidades solo por ello, sino que debe haber una diferencia en la forma, en la cualidad de sus habilidades. Estas personas procesan la información, aprenden y reflexionan de forma diferente. No es que piensen más.

Un “talento” sí tiene la diferencia en lo cuantitativo, es decir, en el nivel. Por ejemplo, un niño con talento simple de matemáticas es aquel que aprende igual que los demás niños, pero que obtiene resultados mucho más altos en matemáticas. Un niño con talento compuesto es aquel que destaca en dos o más áreas. 

Una alta capacidad es un “potencial”, es decir, si no se trabaja y se desarrolla termina por perderse, por eso es importante tener en cuenta que no solo hay una parte de habilidad mental en las altas capacidades, sino también debe haber un interés y una motivación de la persona por desarrollar esa habilidad. Suele ocurrir que, si les interesa un tema en concreto, leen mucho sobre ello, preguntan y buscan información.

A veces a estos niños se les atribuyen problemas de atención, porque pueden estar distraídos en clase y se muestran inquietos, esto ocurre porque sus intereses van más allá de lo que se les está enseñando en clase. Esto explica la paradoja del niño con altas capacidades que suspende, aunque lo habitual es que tengan un alto rendimiento académico, pueden suspender debido a su falta de motivación.

¿Cómo diferenciar un problema de atención e hiperactividad de una alta capacidad?

Mediante la evaluación de un profesional se puede distinguir perfectamente, ya que la forma de pensar de alguien con altas capacidades no es igual a la de otras personas. Además, hay que dar sentido a la falta de atención y el motivo de esa distracción. En un caso será por una incapacidad de mantener la atención y en el otro, por una falta de interés.

¿Los padres qué pueden observar y cómo es preferible que respondan?

Conviene que los padres atiendan al desarrollo de sus hijos y aunque no sepan exactamente cuándo corresponde una etapa u otra, sí pueden comparar con el resto de niños en general.

Estos niños suelen aprender a hablar muy rápido o el tipo de palabras que empiezan a utilizar es propio de niños mayores a su edad. Por ejemplo, un niño de cuatro años puede tener un vocabulario propio de un niño de diez años.

Si los padres están pendientes de los intereses que tienen sus hijos, sería bueno facilitar que los desarrollen. Esto quiere decir que si les gusta leer, tratar de potenciar la lectura. Si les gusta la geología, apoyar ese interés. Si les interesa alguna actividad concreta como la música, apuntarles a academias donde puedan desarrollarse.

Algunos padres y madres pueden reaccionar ante un diagnóstico de altas capacidades con sorpresa, otros con alegría. También hay quien dice sentir agobio, por no saber qué hacer, por la responsabilidad de estar a la altura de las necesidades de sus hijos o por miedo a lo desconocido, entre otras cosas. Lo mejor es siempre pedir ayuda profesional, para gestionar la situación de una manera óptima.

¿Cómo es una adaptación curricular para altas capacidades?

Se deben adaptar el temario y la forma de dar la clase a la forma de aprender del niño. Lo ideal es hacer trabajos colaborativos y que investiguen los temas ellos mismos, pues no responden muy bien a temarios repetitivos ni a memorizar sin más, sin cuestionarse, sin practicar y sin comprobar.

Dar un temario de un nivel superior o adelantar un curso no es suficiente para niños de altas capacidades, aunque sí es suficiente para talentos.

¿Hay que trabajar las emociones en niños con altas capacidades?

En general la inmensa mayoría de los niños suelen reaccionar de forma positiva ante la noticia de tener altas capacidades, pero es muy importante la forma de contárselo. Seguramente él o ella ya sabía que era diferente, pero dependiendo de cómo se le plantea la situación, pueden sentirse “raros”. Si perciben que se ponen sobre sus espaldas unas expectativas demasiado altas pueden estar sobrepasados.

En consulta no se suelen trabajan las altas capacidades en sí, pero sí algunos problemas que se derivan. Por ejemplo, si un niño tiene afectada su relación con otros niños, precisamente porque es percibido como diferente, ya que no usa las mismas palabras o le interesan otros temas, entonces, hay que abordar sus habilidades sociales, su forma de comunicarse y la tolerancia a la frustración, para que recupere la sintonía con sus compañeros.

¿Qué ocurre con adolescentes de altas capacidades?

La adolescencia es una etapa de maduración muy importante, en la que una de las claves para el bienestar emocional es el afianzamiento del chico o chica dentro de un grupo. También son importantes la autoestima y sentirse responsable de los propios éxitos.

Sabiendo todo esto, es fácil entender que las altas capacidades en sí, no van a hacer que el adolescente esté mejor o peor. Lo esencial será que sus altas capacidades las haya incluido en su adaptación personal, logrando una buena autoestima y una adecuada inclusión en un grupo.

Ana Belén Ortín Aguilar

Psicóloga. Especialista en problemática adolescente.

¿Tienes dudas? Puedes escribirnos a través de WhatsApp o bien a través de nuestra página de contacto.